Cuaderno 19

(Otoño del 2000)

Fácil salta la liebre

A veces las claudicaciones,  renuncias y aplazamientos

escriben  la historia pequeña del día.

Encandilados con las cuentas de vidrio,  pero vida…

¡Fácil salta la liebre!

Tus héroes son piedras gordas echadas para cruzar el río.

Sí, hay novedades.

¡Bah!, son espejismos. Cáscara, cáscara, cáscara…

A veces las claudicaciones, renuncias y aplazamientos

escriben la historia pequeña del día.

La satisfacción es el albergue de las buenas barrigas

y los zapatos gastados la garantía de toda búsqueda.

¡Fácil salta la liebre!

Sí,  hay novedades.

¡Bah! Son espejismos. Cáscara, cáscara, cáscara…

A veces las claudicaciones, renuncias y aplazamientos

escriben la historia pequeña del día.

Aún podemos echarnos al monte aunque el desierto crezca.

Todavía es posible encontrar cosas maravillosas,

si bien la nave no da para muchos experimentos.

¡Fácil salta la liebre!

Diario de Navegación

8 de Septiembre

Espero la llamada para hacer las prácticas del curso hecho. Posibilidad de trabajo. Ayer, fue el ultimo día para la preinscripción de segundos ciclos de la Universidad. Completar mi licenciatura en Antropología, total dos años. Una posibilidad que al final no he visto lo suficientemente clara. Tengo base sobre dicha disciplina pero no veo una utilidad profesional. De profesor no me veo, y ser antropólogo de la Junta de Andalucía,  como alguien me previno,  es como para echarse a temblar, aparte de que mis intereses no van por ahí precisamente y me presumo que nunca lo han ido. Siempre me interesó en ése campo más bien lo que es patrimonio.

Me han dicho que me van a hacer un contrato en prácticas o algo parecido, parece mentira. Veremos si nos adaptamos, si no nos echan. El trabajo es raro, por tanto suspicacias: es operador de teleasistencia. Un curso de mes y medio a cinco horas por día, para el que había sido seleccionado en función del curriculum. Un curso bastante accidentado por cierto, con siete profesores nada más y nada menos. Extraños tiempos éstos, sin duda. Pero nos han dicho que somos afortunados, así que a callar. Una incógnita. ¿ Y lo que me apetecería?. Pues por ejemplo lo que hace uno en el Cerro de la Boca de la Pescá. Algo parecido a lo que decían los viejos sabios: retírate a cultivar tu huerto. El del Cerro es vigilante de incendios desde su torre y tiene un huertecillo colindante que riega ayudándose de una botella donde deposita estiércol de cabra para fertilizar. Es la información de un compañero de cursillo. Vida sencilla que no fácil de obtener,  según experiencia.

La famosa frase de Thoureau,  “simplificad, simplificad…” que leo que se ha puesto de moda. Por ahí andan los tiros. Por cierto hablando de sabios todavía releo, mejor estudio una selección sobre un ensayo de Jünger de un filósofo español, es la vieja sensación de poseer algo valioso. Me gusta guardar escritos que yo juzgo verdaderamente interesantes para releerlos o acumularlos en plan fetichista. Creo que a juzgar por otras lecturas que he hecho este verano se me va a poner la cabeza cuadrá pues también he leído a Horderlin y a Novalis, románticos alemanes. Del Hyperion del primero me ha llamado la atención la gran idealización de la vieja cultura griega de la que es un conocedor exhaustivo y de la que yo no soy especialista. Así que no se hasta qué punto esta idealización está fundamentada o no. Bueno algo sé de Platón, Heráclito y Homero y también sobre mitos,  religión y  arquitectura. Y ahí están los elogios sobre tal período artístico de grandes figuras de la cultura contemporánea. Pero me ha llamado especialmente la atención lo que decía Holderlin al final del libro sobre sus compatriotas alemanes. Es totalmente demoledor sobre su estilo de vida, que viene a corroborar un poco los tópicos que se tienen hoy sobre los germanos: laboriosidad gris, falta de sentimiento, utilitarismo, racionalismo, gregarismo, etc…Pobre Holderlin, al que se le ve un vitalismo lírico extremo. Novalis está en clave parecida aunque es más comedido, más ordenado. Me han gustado sus Himnos a la noche,  no tanto su Enrique de Ofterdingen que leo a ratos y que no engancha.

Bueno y qué puedo decir más en esta especie de crónica veraniega, pues estamos aún en el verano. Ah! Que en la playa he estado tres días que es lo máximo que aguanto allí en éstas fechas. Y que allí disfruté de mis sobrinillos sevillanos. Que mi aversión por el contenido televisivo es total,  que sigo en compás de espera algo indolente entre solitarios de ordenador aderezados con las crónicas semanales de ese iluminado fantástico (crazy visionary) que es Dragó. La única pimienta que hoy encuentro. Ah! ¡Qué frituras de pescado las de La Herradura!.

10 de Septiembre

¡Ay que ver como semos!,  ¡Absalon, Absalon! que diría Faulkner.  El hombre es un lobo para el hombre, alguien dijo eso, y en cuanto al ganarse las habichuelas o en relaciones de poder, cuando el marco que rige es el competitivo-pesetero no el cooperativo entre complementarios,  las relaciones humanas quedan inevitablemente sesgadas en tal dirección. Siempre supongo ha sido así. Así se oyen cosas como fulanito se ha pulío el capital en el barrio de S. Matías o si se supieran tres o cuatro cosas de menganito veríamos en qué se convierte su prestigio. A éste respecto las rivalidades en ámbitos locales pueden llegar a ser terribles, los odios africanos. Qué no pasaría en nuestro pasado más reciente, por ejemplo en la guerra civil que sigue siendo un tabú sobre el que más vale pasar de largo. Fácilmente clasificamos a los individuos en función de su posición social o ideológica. Así es frecuente que gente laboriosa y con talento, verdaderamente creativa, quede tapada por el manto de la sospecha cuando no de la hostilidad. Los prejuicios con la edad  lejos de evaporarse parecen tener la tendencia a condensarse.

Sólo basta con leer un periódico por ejemplo de ámbito local para comprobar el nido de víboras en que se desarrolla la política pequeña. Y qué no será en la grande. Corramos un estúpido velo.

Bien después de ésta disgresión moralizadora pongamos los pies en el suelo. Hoy es Domingo y toca hacer ejercicio físico a base de bien así que no me voy a entretener mucho en éste escrito que por otra parte tiene también clara vocación gimnástica. A ver lo que se me ocurre.  

¿Qué es un handyman ? Es que durante la realización del último cursillo, hemos tenido mucho tiempo libre y estando el intelnés a nuestra disposición he navegado lo suyo. Así define una web a Thoureau. Miro en un diccionario y lo traduce por “factótum”, es decir hombre que lo hace todo, manitas o algo parecido. De todo un poco,  lejos de las tendencias laborales actuales basadas en la ultraespecialización. Total que Thoureau posiblemente hoy no se comería una rosca.  En otra página un especialista llega a la conclusión que era homosexual, pues no se le recuerdan amistades estrechas con mujeres, ya es afinar. En fin doctores tiene la iglesia.

También llegué en tales navegaciones a puertos de Jung y de R.E.M.. Por cierto he traducido las letras de los dos primeros discos del grupo (es un decir) y como dice un biógrafo resultan un galimatías, impresionismo a tope que deja entrever muy ligeramente por donde van los tiros. Gracias al biógrafo, un tal Marcus Gray, la curiosidad queda saciada. De Jung, también gracias a la red, obtuve documentación fotográfica de Bollingen donde se construyó la famosa torre, su particular esquina secreta donde creó su obra.  Otro fetiche de mitómano.

Bien ya está bien de ocuparse de lo que hacen los demás ahora toca ocuparse de lo propio.  Andar,  pasear,  que es una grande afición, y entre medias abstraerse. Ah! Por cierto sigo con mis ejercicios diarios de meditación. Unas veces lo logro y me pongo a gusto otras por más que lo intento no funciona,  pues nada a perseverar. Ya son las 12’30 horas y debe de caer el sol como acostumbra en ésta estación. Comprobado.  Voy a posponer el paseo para la tarde-noche, no soy masoquista.

¿Y qué añadir más? Pues que hay un vecinillo que cuando abre la boca… Por cierto, es aleccionador escuchar los diálogos en las riñas de otros vecinos. “Me has arruinado la vida” dice el hombre, “te estoy manteniendo, ¿es que te crees que esto es un asilo?”,  responde la mujer. ¡Absalom, Absalom!.  

2 de Octubre

Aquí estamos en compás de espera, a ver si nos llaman para ese trabajo, pero ya se sabe, las cosas de palacio van despacio… Nos tienen en vilo pegados al teléfono,  pero en fin, cosas de éstas coyunturas actuales.

Cambiando de tema, el clima ha cambiado, el largo verano que hemos tenido por fin se ha largado y ya han caído las primeras lluvias otoñales. El aire se ha vuelto limpio y fresco y por tanto respirable. Como tengo clara vocación meteorológica he hecho otras curiosas observaciones de ésta “índole”,  por ejemplo: la calle donde vivo que no destaca precisamente por ser un modelo urbanístico ha sido adecentada un poco (reasfaltada, más zonas verdes y nuevas farolas). Algo es algo.  Por ella de vez en cuando pasan coches con la música puesta a todo trapo, cosas de la juventud de éstos tiempos. Otra observación: tengo unos vecinos que son unos incívicos pues no tienen la menor sensibilidad para con el descanso de los demás habitantes del edificio.  Gritos, discusiones, ladridos de perro, ruidos de patines por el pasillo…De locos.

Últimamente me he comprado un disco y un libro. Los resultados son satisfactorios. El disco es de J.J. Cale es el  “Number 10”. No conocía su música, aunque sí por referencias. Me gustó lo que leí sobre éste autor. Una especie de “oso pulgoso” vago y cansino que gustaba de tocar una música cercana al folk y al blues en el porche de su casa sureña. Rebajas de verano bien aprovechadas. Y el libro es el último de Ernesto Sábato, viejo venerable que dirían los cursis, ya rayando en los noventa años. El libro se llama La Resistencia y me ha gustado mucho. Su análisis del momento presente me parece muy lúcido, en concreto la carta llamada “Los viejos valores” me parece magistralmente escrita. Se decanta al final para salir del marasmo actual a la vuelta a una nueva Edad Media que él ve sanante. Pero mucho me temo que las cosas están organizadas por los poderes económicos de tal forma que es ingenuo preconizar cualquier cambio, o ¿ quién es capaz de lanzarse desde  éste tren en marcha?. La avanzada línea del “progreso” técnico se me antoja una especie de virus sobre el que conviene ir montado si uno quiere sobrevivir.  Y los coches y el fútbol el medio de que se sirven dichos poderes para mantener la raza. Serían una especie de suplemento vitamínico. A propósito de la técnica he tenido un impulso fetichista de comprarme el libro de Jünger que ya he leído, La Emboscadura,  pero me he resistido. Compras las justas. Nada en exceso. Y el caso es que el libro está bien y es barato. ¿Pero acaso voy a fundar yo una escuela de pensamiento?.

¿Qué más cosas puedo añadir? Pues por ejemplo me sigue gustando coger cosas sobrantes, trozos de madera, desperdicios varios para aprovecharlos en la realización de cosas útiles. Es como devolverles la vida. Tallar madera mola. Este placer por aprovecharlo todo, supongo que es una huella genética del tipo de vida de mis antepasados,  pues la economía de supervivencia típica del campesino español se prestaba mucho a ese aprovecharlo todo, en un país pobre. Y los tiempos actuales tampoco dan para atar los perros con longaniza a pesar de los lujos que se conceden algunos. Me lo contaba un amigo con ocasión de la pasada recolección de aceituna. Antiguamente en los cortijos había una dependencia que era “el pudridero” que era donde iban a parar todos los desperdicios orgánicos para ser reutilizados posteriormente como abono. Añade que se aprovechaba todo. Hoy según los periódicos ha aumentado la basura en un 15 % en un escaso intervalo, señal de abundancia. “Yo ya no sé que darles a mis niños” dice alguna marujona en el mercado, “pues están hartos de todo”. Reciclaje es palabra que tiene cuasi resonancias metafísicas. Yo llevo el papel y el vidrio a los receptáculos destinados a ello periódicamente. Es como la misa de los domingos.

12 de Octubre

Sigo al teléfono pegado. Hace dos semanas me pidieron que me hiciera la cartilla independiente de la Seguridad Social con vistas al contrato de trabajo, que les diera el número y que ya avisarían. Y aquí estamos, en espera. Una más de las máscaras del cada día que el sistema te exige para desenvolverte en él. Vivir al margen hoy es difícil. Habrá que aceptar los papeles asignados, de forma ficticia, en función de tus propios fines, pues no se respetan los distintos ritmos vitales, y los engranajes son cerrados. Aunque evitando, claro está, caer en la irresponsabilidad hacia los demás. No estamos sólos. Todos llevamos máscaras.

Las tonterías que se oyen por los medios de formación de masas son indescriptibles. Y el terror de ETA y sus secuaces de náusea. Como no me gusta la mierda,  compré el último libro de Sábato y éste finalmente me ha empujado a comprar La Emboscadura de Jünger, por sus citas alusivas a éste escritor. Y he vuelto a releer las sutiles reflexiones sobre la técnica, el nihilismo, el tiempo y el mito que contiene, que ya conocía. En fin, creo que mi biblioteca ya está “completa”.

Siguiendo con los artistas, que es el tipo de estamento que más me interesa, habré de señalar a dos que me han dejado huella en los últimos meses: el gaitero escocés Gordon Duncan y la escritora sueca Selma Lagerlof. El primero por su tema grabado en la notable recopilación Naciones Celtas II -Camino de las Estrellas,  el cual sobresale en frescura y fuerza por la acertada experimentación en la mezcla de tradición e innovación. Aunque el primer disco de la selección es muy bueno en general. En cuanto a Selma (que era maestra) su conocida obra para público infantil El maravilloso viaje de Nils Holgerson a través de Suecia  me ha parecido modélica de lo que debiera ser buena literatura infantil. Lo leí este verano desordenadamente en función del interés que me provocara el título del capítulo y la región del país de que tratara.

Esta noche ha llovido a lo bestia, es por ello que quizás yo ahora esté escribiendo. Pues la lluvia cada vez se me antoja más un maravilloso don del cielo y valga la redundancia, con arreglo a los “malos humos” que lanzamos los humanos y nuestro insaciable apetito devorador respecto de la naturaleza. Y así lloviendo puede que un día el bosque inunde a las ciudades que diría Junger.  Bosque en el significado que propone en su libro. De otro lado,  no soy un lírico bucólico, vayamos a leches. Sólo alguien que no es un inconsciente. ¿Entendido?.

Y sobre ruidos cotidianos: vaya escándalo de lloros que tienen ahora mismo liado unas vecinillas. Los pisos no son para los niños. ¿Quiénes tienen hijos hoy?. El tiempo lo dirá. Ahora mismo está sonando el himno nacional por la tele. Parece ser, según he ojeado, que hoy es una efemérides nacional o algo por el estilo, se ven militares desfilando y eso.  A uno conocido lo mandan a Bosnia seis meses. Sobre ésta profesión no caben las chanzas hoy. Profesión respetable la del soldado. ¿Pero qué profesión no ha tenido mala prensa o tiene?. El problema es cuando el individuo delega sus prerrogativas únicas como persona en un determinado estamento o grupo. Y se transforma en número. Mucho me temo que en la sociedad se sigue cortando el bacalao en cuanto entregas  tu singularidad a un determinado grupo de presión o “lobby” vamos que por libre no te comes una rosca, las cosas como son. Así oigo que han creado una “asociación de mujeres no standarts” y otros quieren que le pongan el nombre a una calle de tal precursor de la “identidad de género”. No, si ya mismo se creará la “asociación de personas humanas”. ¡Ay que ver que cosas…!.

29 de Octubre

Beautifull things: el paisaje otoñal en el entorno de la ciudad, los currantes silenciosos, un vago ruidoso, algunos edificios nuevos, algunos edificios viejos, un parque nuevo, el rosco de bizcocho con mermelada de frambuesa, una forma de hablar infantil y la música de The Sunshine Club.

Cosas petardas: la globalización rampante, el abandono de lo vernáculo, la permanencia de muchas cosas genuinas, los ecos de sociedad y la opinión pública, el incivismo ciudadano, el mercado de trabajo, la palabra “emblemático”, los putrefactos que no dejan sitio a los jóvenes y la música de Alejandro Sanz.

La soledad también es cosa petarda y más cuando uno va cumpliendo cierta edad. Son veinte años andando sólo. “Caminando en soledad qué tristeza sentiré, compañero de camino buscaré…”. Es una vieja canción de mi visionaria etapa en los  boy scouts. Debo ser un tipo raro, pero poca gente he visto en mi onda. Alguna sí hallé, pero la complejidad de la vida te lanza por derroteros propios. Quizás no anduve por los sitios adecuados. Lo que está claro es que ese doble espiritual y/o carnal que muchos encuentran yo no lo he hallado. Y así no pocas veces me siento desplazado. Mi torpeza para entender lo femenino es proverbial. Intuyo lo que diría mi psicoanalista…

Bueno después de esta pequeña confesión, hablemos de otras cosas más lúdicas. Por ejemplo se me ocurre de gastronomía. Conforme uno cumple años se va viendo una revaloriación de éstos temas, quizás para compensar otras carencias. ¡Cuánto cuarentón tripero hay por ahí¡. Y es que ya conocemos la religión oficial que tanto gusta al sistema, el hedonismo, la búsqueda continua del placer, que tan bien se adapta a los dictados de los mercaderes. No todo el mundo tiene porqué ser idealista pero hay nuevas sutiles formas de alienación. Así, muchos psicólogos, que son hoy un poco los nuevos sacerdotes, identifican simplemente lo bueno con lo placentero. Hay experiencias instructivas y potencialmente valiosas a la larga que son etiquetadas como malsanas por ésta forma tontorrona de pensar positivista. Bueno, dejémonos de disgresiones moralizadoras, quien tenga oídos para entender que entienda.

Qué sitio el Mesón El Pipos. Ponen tapas quizás no muy sofisticadas o finas de la nouveau cuisine, pero qué apetitosas resultan: las frituras de pescado, las berenjenas rebozadas, el pulpo a la gallega, los chipirones, las migas acompañadas  de calamares, el arroz, la ensaladilla rusa, o esa ensalada de col (que es un estupendo aderezo)…  Y luego todo tan limpio y con esa cocina a la vista para que se vea que no hay trucos.  Es un negocio muy bien concebido, que cuenta con puntos de ayuda cercanos de una pescadería y una cafetería de la misma empresa. Los negocios familiares son los mejores aunque de vez en cuando sus trabajadores tengan rifirafes (pues hay confianza)  como es natural. Por cierto hay un paisano haciendo un programa de cocina diario en la televisión local y lo hace bien. Un día hizo cordero segureño al ajo cabañil. Es carne ésta que recomendó y también lo ha hecho con las típicas latas al horno de nuestro terreno.

4 de Noviembre

Con éste cacharrillo (PC) tengo a veces relacciones bastante tensas. Meto un disco para informarme sobre un problema de funcionamiento de la impresora y catapún, “éste aparato pierde estabilidad, que se va, me voy…”. Intento meterme y ha quedado bloqueado. Tanteo soluciones y nada que no entra. Luego:  “no ha salido usted como es menester”. El scan se queda al 99% parado. Empiezo a ponerme nervioso pues el aparato no es mío. Llamo a mi cuñado quien me dice que ese disco no era compatible con Windows, y me indica que desenchufe y lo vuelva a meter. La dueña se entera, la cosa se calienta. Solucionado, pero la mecha está encendida. Entrecruzamiento y cabreo global. Maldito aparato. Fácil salta la liebre.

Dice S. Panikker que lo interesante del diario es que sirve para precisar tus emociones, al verbalizarlas, pues entre lo que sentimos y lo que pensamos que sentimos se abre una brecha, un desajuste, lo que se traduce en falta de puntería en la relación con los demás. Mis dudas sobre éste quehacer quedan en parte solventadas. Otras ventajas de éste genero, apunta, es que atrapa la vida en el momento que brota y no disimula los  tartamudeos (quien tartamudea es que tiene algo que decir). Por último indica que la vida agrede y ésta forma de escritura es una defensa.

A la espera de una llamada de trabajo hay que reconocer que estoy intranquilo, pues a menudo me siento minusvalorado y uno tiene su corazoncito. Me doy cuenta que a veces tengo facilidad para juzgar a los demás y sacarles defectos y luego yo me justifico fácilmente. Fácil se juzga cuando la autoestima es baja. Responsabilizar a los demás de nuestros problemas es un conocido mecanismo de defensa. Cuando venga el lobo, desmitificarlo. Ya está bien de narcisismos en la desdicha. Luego tengo la impresión que estoy desperdiciando el tiempo y la vida no vivida… Y además esas posibles veleidades que tengo que no tienen eco. Confusión, paradoja, engaño, apariencias, son palabras que surgen a menudo al enjuiciar éste mundo. Pareciera que ya estoy como Julio Anguita cuando musita “mi reino no es de este mundo”.  Aunque hay que reconocer que este sistema  no es el mejor posible.

Otras cosas interesantes que le he oído en la entrevista a S. Panikker (soy un raterillo) por ejemplo es que somos sabios cuando somos niños, luego nos fragmentamos, de acuerdo. El concepto de identidad es de lo más interesante en filosofía: enfoque hindú, estamos revestidos de la máscara persona y debajo está la totalidad. Es aquello que decía Hesse de que estamos formados por múltiples personalidades. Odia el tiempo y coincide con el entrevistador en que las cosas no se suceden sino suceden. Aprecia, con Jung, el formarse un ego fuerte la primera mitad de la vida para desprenderse de él  (o desidentificarse) en la segunda. También habla sobre el instructivo ejercicio en la superación de  la dualidad sujeto-objeto, la crítica a la sociedad consumista, el desasimiento como sabiduría de la vejez, la represión de la muerte, la apuesta por el mestizaje,  lo  “retroprogresivo”,  etc…

Hoy vísperas de los Santos creo que haremos una visita al cementerio para recordar a mi padre. La muerte es algo consustancial a la vida,  no hay que reprimirla incluso hay quien va más lejos y piensa que es el momento más importante. Yo no entraré en tamañas honduras. ¿Y qué más añadir? Pues que en principio se presenta un apacible día de sábado y que el clima es el propio de éstas fechas con lluvias incluidas.

10 de Noviembre

Sigo pegado al teléfono, esperando lo del trabajo. En la última reunión dijeron que para noviembre. Viendo las fechas se ve que es para finales de mes…  Aunque, estoy muy bien recosteaico, muy bien cuidaico, muy bien alimentaico por las mujeres de la casa (las dos son buenas cocineras) mi orgullo no anda por las nubes.  Bueno, pelillos a la mar. Me gusta ésta estación: pasear bajo la lluvia con el paraguas, visitar los puestos de frutos otoñales de las vísperas de la Virgen (granados, membrillos, nueces, castañas, acerolas, mazorcas de maíz, etc…), andar por el campo (totalmente diferente al del abrasador y polvoriento verano) donde las tonalidades verdes y amarillas de las hojas renuevan el escenario  de manera estimulante y es que la tierra antes sedienta queda saciada.

Bueno, cambiando de tema, ¿qué hacer con los “papasfritas”?. Haberlos haylos. ¿Es menester cada vez que uno se siente agredido por algun escrito o comentario público tirarse al ruedo a desfacer entuertos? hombre, esa es una maquinaria que se lo traga todo. Que los muertos entierren a sus muertos. Mi táctica antigua es pasar de largo. Eso lo aprendí temprano. Las balas y las energías no es menester desperdiciarlas. Decir tu cuento sólo a quien contigo va. ¡Cuántas ínsulas y penínsulas tengo!.

Tengo que cambiar mis rutinas, estar abierto a lo nuevo. Tengo que echarme una novia. Los viernes sale una sección de contactos en el periódico local. A lo mejor lo compro. Aunque si no tienes pelas, ninguna te quiere. ¡Cuidao con el fantasma que estás hecho!. Pero el caso es que tal como está organizada la vida en el mundo occidental no es que se propicien mucho los encuentros. El caso es que uno también se acostumbra a cierto tipo de vida, que puede parecer cómodo, y esas cosas muchas veces no traen más que complicaciones. ¿Miedo a las emociones?. Es posible. Pero si se encuentra la persona adecuada todo queda rebasado. Y si es agraciada en lo físico, pues mejor que mejor. No estamos ciegos ante los dones de la madre naturaleza.

Hay una serie de televisión que se llama “El Grupo” que está bien. Tan difícil era hacer algo que esté en consonancia con los tiempos que corren, al margen de concursos de parchís, estudios de los estadios, alcahuetas y alcahuetes, partes de los amos del mundo…, es decir sacar a gente corriente de hoy con sus problemas cotidianos creíbles. Y los actores me parecen buenos y en concordancia con los papeles que representan. Esa Begoña Goenaga y Unax Ugalde los bordan. Es curioso a juzgar por sus nombres que sean vascos los dos. Tiene encanto la primera, hace muy bien de pillo el segundo. ¿Alguna cosa más da la caja tonta, que ver? El “Negro sobre blanco”  y “El país en la mochila”  de Labordeta. Ah! y a mí hay veces que me hace gracia “El dúo sacapuntas”, sobre todo el chiquitillo.

En otro orden de cosas, esto de escribir de éste modo no termina de convencerme, así que mi propósito es no seguir haciéndolo. No sé si aguantaré, pues sirve entre otras cosas para poner un poco de orden en mis pensamientos. Además escribir, sin darle salida de algún modo, lleva al autismo. Supongo que si escribo en el futuro, pues a veces es necesidad física, será de otro modo. Siglo nuevo, vida nueva. Pues nada lo dicho. Se acabó el cuento. Ya va siendo hora de currar. Ya está bien de experimentos.

Hombre y engranaje

El sistema está despersonalizado, ¿quién lo personalizará?. El personalizador que lo personalice, buen personalizador será. Todos unos pringaos y los que presumen de no serlo, son los mayores. Pero aún queda la Palabra. Pues así es posible la integración de opuestos que es el hombre. Decir no, es la solución.

Todos los hombres juntos saben más que Dios (Tío Mancobas). Los ningurús son gnomos de Hokkaido que reivindican el no saber nada. Sólo saber que no se sabe nada y que no se desea saber nada, aunque sintiendo así lo sepamos todo (Colinas remedando a Sócrates).

Ansias y anhelos que cristalizar. La búsqueda. Obstinación. Tu vida es tu vida. Uno tiene que creer en sí mismo. ¿O es mejor ser esclavo?. Es la historia de tu vida. Llegados al campamento pusimos la tienda en un sitio “beautifull”, llegan los jefes y dicen que hay que ponerla en otro sitio. Simplemente la naturaleza nos posee a nosotros. Una cura de humildad. Generación y regeneración. Pues queda bosque.

Más lugares remotos de interés

Por ejemplo la provincia de Chubut en la Patagonia argentina. El Río Kechika en el norte de la Columbia británica de Canadá. El Río Kamchatka en la Península de tal nombre en Siberia. La Región de Nubia en el Sudán. El valle de Baliem en Irian Jaya (Nueva Guinea). La Sierra Madre de México que exploró Lumholtz . La Ruta Inca por Cuzco y el Lago Titicaca y la aldea del Patronato en Santiago de la Espada. Gusto por los confines de los “exploradores de mesa camilla…”

Jardín Botánico de la Universidad

Algunas especies vistas tras su remodelación: medicinales como la Alhucemilla  (Lavandula multifida),  Cantueso  (Lavandula stoechas),  Santolina, Romero, Hierbabuena (Menta),  Poleo  (Menta) , Ruda, Cicuta, Salvia, Ajedrea, Ajenjo, Hierbaluisa…

Algunos árboles vistas son el Granado, Pitosporo, Casuarina, Sófora, Arbol de Júpiter, Acerolo, Azufaifo, Tuya, Sabina, Enebro, Alerce, Avellano, Castaño de Indias, Laurel, Ciprés, Bambú, Durillo, Madroño, Aligustre, Pino, Silvestre, Pino Piñonero, Pino Canario, Magnolio, Níspero de Japón, Pinsapo, Adelfa, Naranjo Amargo, Olmo, Fresno, Palma Canaria, Palma Real, Acebo, Encina, Taraje, Alcornoque, , Haya, Morera, Tilo, Abedul, Arce, Arce de Granada, Galan de noche, Picea, Limpiatubos…

Otras plantas: Geranio de China o Regio, Aladierno, Glicina, Ramnus lycioides, Buganvillas, Peonía, Mirto, Boj, Vid, Cintas, Acanto, Clavel, Rosales, Madreselva, Habas, Tomates, Bonetero, Tomillo, Primavera, Jazmines, Gayomba, Nenúfar, Lirio, Orégano, Senecio…

Una pequeña descarga

¡Oh Don Quijote, cuanta incuria, cuanta vesania, cuanto silenciador en España!. Vaya “zeitgeist” que tenemos. Es la revolución de la mediocridad. Cosas del país, donde sólo funciona la ETA y el Corte Inglés.

Ana María Matute

He visto una entrevista interesante con ésta escritora en el programa televisivo “Negro sobre blanco”. Se considera hija de un tipo de literatura fantástica típica de países anglosajones, nórdicos y germanos. Menciona a Tolkien, el Nils Holgersson  de Selma Lagerlof,  a Castaneda. De Herman Hesse dice que es un escritor maravilloso.

Dragó menciona una cita de Kipling: “¿Cuál es la función de los gatos?. Vigilar su escudilla de leche, buscar su lugar junto al fuego y vigilar el sueño de los niños”. El entrevistador propone esta última función como mejor definición de la literatura. La escritora añade que se apoya en quimeras para atravesar los desiertos de la vida y que es dubitativa y desconfía de las certezas en lo metafísico. Finalmente  se  menciona a Peter Pan…

Junio del 2000: Tres Lecturas

  1. Las partículas elementales de Helloulebecq. Una novela bastante deprimente, aunque lúcida, sobre los tiempos que corren. No recomendable.
  2. Las ensoñaciones de un paseante solitario de Rousseau. Aquí tenemos al precursor de tantas cosas. Espíritu afín a Thoureau. Y también a un servidor.
  3. El Punto Crucial de Fritjot Capra. El conocido teórico del nuevo paradigma, físico y activista ecológico, habla de la teoría de sistemas, la simplicidad voluntaria, la psicología transpersonal… Cita al antropólogo Bateson, al economista Shumacher (el de Lo pequeño es maravilloso), el psiquiatra S. Grof…  Lo viejo y lo nuevo y la resistencia a la alternativa.

Semana Santa en el pueblo

“Es hermosa la Semana Santa que tenemos. Pero hay gente borde que siempre trata de echar por tierra la labor de las cofradías.” “Mire usted señor cura que hay hombres y mujeres debajo del trono. El clérigo sube la tela y ve sólo hombres .” “¡Ay, que esta no es mi Virgen  (ropas nuevas).” “Que el trono no va a poder pasar por el arco de la panzá de gente que hay allí.”

Más cosas paisanas

Más cosas paisanas: el día a día. “Yo no he visto pueblo más dejao. Ya se estuviera callendo la torre de la Iglesia que nadie hace nada.” “Y es que con los representantes municipales que tenemos.” “Que hemos votado todos. Tenemos lo que nos merecemos.” “No,  los han votado los gitanos.”  “Bueno, no digas tonterías. Que son seres humanos.” “Sí,  pero es que sales a la calle y ves a un payo por cada tres o cuatro gitanos. ” “Y más que va a haber, y moros que van a venir,  no ves que nadie quiere trabajar.” “Lo que no hay derecho es como eran tratados los gitanos antiguamente. Lo sinvergüenzas que eran algunos guardias civiles, como se aprovechaban de algunas situaciones,  palo va palo viene “. “Los moros y los gitanos son muy traicioneros”. “Sí,  tienen ese resentimiento histórico”. “Han vivido a la defensiva .”

Religiones

El poeta sueco W. Aspenström, uno de mis favoritos y el que más me llega de la recopilación de los de aquella nacionalidad contemporáneos, que hizo la revista Litoral (por cierto qué diferencia hay entre la generación de los cuarenta y los posteriores, a su favor claro, salvo alguna excepción) concluye en su poema “Ni deseo saber”: Durmiendo todavía me oía repetir:/ No sé … no sé… no sé…/ Finalmente:/ Ni quiero saber… El poema describe una disputa religiosa, en los que se alternaban los puntos de vista de la fe y la incredulidad. Me gusta ésta postura que deja entrever el escrito, éste tipo de planteamiento es lo absurdo.

Cambiando de punto de vista aunque no de tema, otro que parece apostar por el taoísmo es S. Paniker como hicieran Huxley y aquí Racionero. Hace poco le he oído decir aproximadamente: “Lo peor son éstos señores que quieren salvar a los demás, por ello apuesto por la quietud creativa taoísta, el wu-wei  (no hacer nada) que tan bien se adapta al actual momento de destrucción ecológica. El taoísmo fue la respuesta monista al exceso de reglamentación confucionista (dualismo). Dualista es también y al mayor grado el judeocristianismo que ha provocado ésta sociedad esquizofrénica y fragmentada (la androginia que el aprecia es por tanto un objetivo, una manera de superar éste dualismo).

La verdadera religiosidad es la de la experiencia, la no institucionalizada, en la que tu eres el modelo, la de la mística tradicional. Esto es muy liberador. Apuesto pues, por  la religión personalizada, lo sincrético que coje de aquí o allá.” Amen, si bien opino que el cristianismo tiene muchas cosas reivindicables, comunes en gran medida a otras religiones, como demuestra Dragó en su libro Gargoris y Habidis.

En cuanto al chamanismo, esa arcaica forma de alcanzar el éxtasis que diría Eliade, me sigue interesando como la originaria religión de la Naturaleza, donde percibo con fuerza el misterio insondable de la vida, sin idealizaciones. De hecho  a los cascaborras de mi terreno que me son tan sugerentes les percibo elementos chamánicos, en la manera de conciliar opuestos en sus funciones,  como estrategia adaptativa y visón metafísica.

La Cocina Casera: pequeña guía para no perderse

 Cumbres de la cocina casera más o menos tradicional: en cuanto a carnes la perdiz ha de ser cocinada en escabeche como la ponen en Venta Quemá. El conejo bien guisado con pimientos o frito con ajos. El pollo con verduras. El hígado de cerdo o cordero y las patas de cerdo serán acompañadas de “ajo cabañil”.  Las cabezas de cordero en las típicas “latas”. Las pierna de cordero asadas.  Los “callos” se harán con la careta y las patas de cerdo. ¿Y qué decir del jamón, los morcones de relleno y butifarra, los chorizos (a ser posible en aceite) y la morcilla de cebolla con piñones? Eso no tiene pérdida.

Otros guisos: las migas serán de sémola y acompañadas de “tropezones”. El arroz acompañado de conejo o “marinero”. El cocido se hará con patatas y garbanzos y en platos adyacentes los demás productos optativos (tocino, morcilla, carne, espinazo…).  El  “ajo al almirez” es una estupenda salsa para acompañar a carnes y patatas asadas. Los caracoles en su jugo o con la salsa de pimiento colorao picante. De ésta última manera se guisarán también los cangrejos.  Los níscalos asados y luego bañados con un majado de aceite, ajo y perejil.  

En cuanto a pescados y mariscos no nos llamaremos a engaño: la dorada a la sal, el pargo al horno con patatas, el pulpo a la gallega, las gambas y los langostinos a la plancha con sal, los chipirones en su tinta o a la plancha como los calamares, los mejillones cocidos al vapor y para terminar una buena fritura de pescado variada. ¿Gustan?. Ah!,  y en cuanto a salazones qué decir de la mojama o las sardinas arenques o los ahumados.  ¿Qué me dejo en el tintero?, el vino que ha de ser “picoso”, el del país, acompañado de “secas”, una cumbre gastronómica local. Y en cuanto a dulces los rollos de nueces y los almendrados.  

¡Menudo pájaro!

Dicho así con redundancia, ¡menudo pájaro!. Hay desdén por los placeres sencillos como tener un pájaro. ¿Que te has comprado un canario…?. Y es una de las mejores adquisiciones que he hecho. Para lo que gasta, rinde mucho. Muchas veces nos aburrimos viendo las cosas más sencillas. Para mi la naturaleza sigue siendo fuente de asombro.

¿Tonto Pavarotti? (así lo bauticé). Venga que tiene más conocimiento que muchos humanos que conozco. El tío tiene un repertorio de posturas adaptativas como para escribir un libro, incluida la yogui. ¡Qué viveza en los movimientos! Como se infla  y espeluzna para defenderse del frío. Como traga, sólo lo que le gusta, pues es muy señorito y está muy recosteaico. Como comida, especialmente los cañamones lo vuelven loco. ¡Cómo le gusta a los niños más pequeños!, lo que he visto en mis sobrinos y que ya de por sí es muy significativo. Pues conforme van creciendo van perdiendo gusto por él. Es tan sólo un estúpido pájaro parecen rumiar como sus mayores. Se van desencantando y entrando en la edad adulta. ¿La de la sabiduría?.

Y luego cuando se pone a cantar entre éstos mazacotes de cemento… Venga si es para que me pagara un sueldo la comunidad por cuidarlo. Menuda diferencia entre los ladridos del vecino y los suyos. Y ese color que tiene naranja es tan vistoso y su plumaje tan suave. El tío se lava todos los días y tiene sus manías, lo que lo acerca a nuestra especie. Ahora le ha dado por no comer nada del lado izquierdo. ¡Se me ha hecho de derechas!. Yo no tengo coche.

Publicado por Ramon Martinez Girón

Hice Magisterio y soy monitor de educación ambiental. Me gusta la montaña, la etnografía, la literatura y el arte.

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