Cuaderno 7

(Otoño del 92)

No le tuerzas la boca

Porque le gusta salir cuando hay tormenta,

robar fruta aún verde

y hacer de la ceremonia una fiesta.

No le tuerzas la boca,

no arrugues la frente

Es más maduro de lo que parece

en caso de que las personas seamos ciruelas.

Sabe cuales son sus obligaciones,

suda lo suyo

Antes le reías la gracia,

ahora le marcas el ritmo de pedaleo.

Eres tan inexorable como la naturaleza

No le tuerzas la boca,

no lo mires así

Le llevaste un peine al ermitaño

y piensas que podemos vivir estabulados

Cada vez quieres más cosas,

eres una esclavitud

No le tuerzas la boca

porque le gusta salir cuando hay tormenta

robar fruta aún verde…

La Ruta de la Fertilidad: La Puebla – Nerpio  

(30 de septiembre, 1 y 2 de Octubre)

Parto a La Puebla en autobús. Desde aquí tomo un taxi que me llevará ya de noche a la Venta del Puntal (1570 m.) en el acceso al Puerto del Pinar. Cuando le comento al taxista que soy paisano el ambiente se distiende. Me indica el camino del día siguiente.

La venta es un cortijo con un estanque cercano y una fuente a unos 30 m. por encima. Tiene una parte abierta por si hubiera mal tiempazo la noche embutido en mis dos sacos al pie de la arboleda de la explanada de la entrada. Los perros ladran pero un buen grito los calla.

A la mañana siguiente llegan los pastores y completo los detalles del camino con ellos. Desde la Venta subo carretera arriba hasta la primera curva. Allí tomo un camino que sale junto a un pozo y pasa debajo de una cantera.  Más adelante se bifurca y prosigo por el ramal de la izquierda. A continuación se interna en un barranco y sube entre monte bajo hasta un collado. Allí aparece un bosque de pino laricio y se da vista a la Sierra de las Cabras.

Desde el collado desciendo por el vallejo de la izquierda y sigo recto por el fondo del barranco que está repoblado de pinos. También aparece alguna sabina. Gracias a la ayuda del mapa llego sin problema al Cjo. de la Hoya del Espino de Arriba (1560 m.). Son dos edificios y hay un coche aparcado a la puerta. Continuo el camino hasta el Cortijo de Abajo, ya cerca de las Cañadas de Nerpio.

Aparece ésta aldea en una hoya fértil. Está rodeada de campos de cultivo verdes pues por encima hay varias fuentes y una chopera. También es fértil o lo era en tasa de nacimientos por mujer. Muy alta según un geógrafo francés que hizo su tesis en éstas Sierras del Segura hace dos décadas.

Me acerco al caserío y hablo con una anciana. Es locuaz: “Pedro Andrés es una capital, es casi tan grande como Nerpio”. “Menudas casas que se han hecho allí, es que son muy fantasiosos”. Típicos piques vecinales que encontramos en todos los sitios. Luego me habla de lo buena que es el agua por allí, de su clima fresco que atrae a visitantes de la zona de Murcia. En invierno siempre nieva en la aldea.

“Allí están los nacimientos, detrás del pinganillo aquél”, continúa. Me habla de sus hijos, tiene uno en Murcia y otro en Pedro Andrés donde toca en una cuadrilla de ánimas. “Lo de las cuadrillas ha tomao fuerza otra vez”. Termina comentando que en las Cañadas habitan ahora 14 vecinos y sus familias. En una fuente del caserío lleno la cantimplora y pregunto a otros habitantes por el camino.

Desciendo por una amplia zona de pinares siguiendo una pista hasta Pedro Andrés. Aquí pregunto por una fuente y un campesino me acompaña hasta donde hay una oculta entre la chopera. Me comenta que viene mal tiempo. Cuando estuvo con los forestales le contaron que había una fiesta buena en Huéscar. “Por ahí tiene que estar el vaso”.  “No se preocupe yo tengo uno”. “Vale”. El hombre se marcha con la mula.

Como junto a la fuente y me tumbo un buen rato. Después me pongo a hacer autoestop en dirección Caravaca. Tengo suerte, me coge un viajante de comercio caravaqueño que me llevará  a éste mítico pueblo murciano. Tiene un extraño tic nervioso.

Me habla de lo buena que es el agua por aquí y de las famosas nueces de Nerpio “que son de las mejores de España”. “Muchos de los habitantes de ésta zona no han salido nunca de aquí, no han visto el mar”. “Caravaca es pobre aunque tiene sus industrias”.  “Buenas fiestas hay en Huéscar”. “Mañana me voy a vender a Castril”. Ya en Caravaca me despido de éste hombre de trato agradable. Me ha recomendado ver aquí la Plaza del Hoyo y el Castillo.

En Caravaca busco alojamiento. Me decido por una pensión de una céntrica calle. La dueña es seca de trato. Una vez instalado salgo a dar un paseo por el pueblo y a beberme alguna cerveza y tapear algo. Las papas asas con salsa de ajo que me ponen me resultan familiares.

Al día siguiente me vuelvo en autobús a Granada haciendo trasbordo en Lorca. No tiene desperdicio la conversación del chófer que nos lleva a Lorca. “Esto ya se ha torcío”. “Tenían que poner dos Fidel Castro en cada cortijo y el kilo de droga a 2 pts. pa que se achicharraran los tíos”. Continúan hablando sobre la inseguridad ciudadana y los políticos…

El entorno de Lorca es ruinoso y desolado. Paisajes lunares de distinta tonalidad, otro carácter de otros que me son más familiares. De Lorca no me da tiempo a ver casi nada. En algún bar de una larga calle, un vecino ventilándose una copa de coñac mañanero…

Me gusta el fútbol

Me gusta el fútbol los domingos por la tarde,

me gusta el fútbol en casa.

Hoy hablan de Maastrich

en un apretado telediario.

Teniéndote a ti no necesito ver la tele,

ni me preocupa la pequeña política.

Paso olímpicamente de otras realidades

y me ocupo de la nuestra.

Me gusta el fútbol  los domingos por la tarde,

me gusta el fútbol en casa.

Contigo soy apátrida,

soy ciudadano del mundo

Se abren las puertas.

Vaya pobres radicales

Hay una zona que se encuentra

entre tu país y el mío

Me gusta el fútbol los domingos por la tarde,

me gusta el fútbol en casa.

Elásticos

El pintor Barceló ironiza cruelmente en sus cuadernos de notas sobre las actividades etnográficas de algún europeo en Malí. Aparecen preguntas estúpidas en un supuesto cuestionario de éste carácter. En dicho cuaderno también aparece el nombre Hamsun (el escritor noruego), un futbolín malinés y otras observaciones.

Científicos y artistas, ¿dos perspectivas opuestas o compatibles?. Los primeros son los amigos de la razón, los segundos no desprecian la sinrazón. En etapas emergentes de la vida en que hay que tomar decisiones llama la atención la existencia de éstas dos parcelas tan contrapuestas. Es una de las muchas oposiciones que encontramos en nuestro transcurrir por éste mundo.

Tenemos que fundar un partido político. Es más fácil ver lo que no debe ser que delimitar lo que debe ser. Los que no son ni de izquierdas ni de derechas, ni fascistas, ni anarquistas, ni ecologistas, ni nacionalistas, ni radicales, ni amigos de Cicciolina, no son ni pintores ni currantes, ni amas de casa, ni locos, ni cuerdos, ni homosexuales, ni heterosexuales, ni feos, ni guapos, ni tontos, ni listos… Es decir son los enemigos de los adjetivos. Esa es nuestra búsqueda.

Claro está que los integrantes o posibles votantes de éste partido podrán en un momento de su vida ya sea por motivos coyunturales o vocacionales ejercer una de esas actividades o encarnar una de esas sensibilidades, pero se cuidarán muy mucho de utilizarlas como arma arrojadiza, de convertirlas en un fin en sí mismo. ¿Un nombre para éstos correligionarios?. ¿Qué tal los flexibles?.

Estos seres serán verdaderos camaleones, siempre preparados a cambiar de color cuando la ocasión lo demande. Es presumible que esta actitud les provoque no pocas incomodidades y tribulaciones. Pero a la larga les compensará. Los flexibles son gente dinámica y cambiante y por tanto poco aburrida. El libre albedrío será su santo y seña. Aunque es visible que una extraña fuerza les hará desear el cambio.

Como a lo largo de su vida es presumible con arreglo a ésta actitud que pasen por muchas coyunturas y estados, esto les hará muy tolerantes pues entenderán mejor las razones de los demás. Además, será así posible que en una vida se vivan muchas vidas. Pero eso es el desorden y la anarquía, dirán unos. Eso es Disneylandia, dirán otros. Sea lo que fuere es cierto que los elásticos vieron en su niñez más la serie Pipi Calzaslargas que el Mazinger Z.

¿Es éste un proyecto ingenuo, cándido o naif? ¿Están los candidatos y votantes de éste extraño partido condenados a la incomprensión o la mofa? No hay que ser un lince para verlo: la babelia que nos conforma no resulta demasiado alentadora. ¿Habrá entendimiento entre tantos y diversos seres?. ¿Qué grupo o sector de gente tiene más de ésta naturaleza camaleónica? ¿Cómo se porta la naturaleza con ésta gente? Son muchas y apretadas preguntas y yo no soy un sabelotodo.

Mejor que flexibles podrían llamarse los elásticos. ¿Son bien comprendidos los cambios de color hoy?. Tienen mala fama porque esto se confunde con las actividades de otra especie con la que no deben confundirnos que obedecen a otro tipo de fuerzas. Esta es la de los chaqueteros potencialmente muy peligrosos para nuestra empresa que pueden quitarnos mucho prestigio si nos toman por ellos.

Los elásticos en sus viajes al Congo se vuelven negros pues tienen una rara cualidad, una especie de termómetro dérmico que regula las tonalidades. Este artefacto no es en realidad un invento. Es un descubrimiento de un conocido científico que ahora nos vota. En una pasada coyuntura fue seguidor de la hipótesis Gaia, pero un día tuvo una experiencia psicodélica mientras hacía unos trabajos que ahora le parecen poco dignos y vio que la palabra cambio se adaptaba mejor a su naturaleza.

Luego de cambiar de novia y hacer un tour por el Sahara, descubrió un a rojizas motas en su piel. Cualquier persona que tuviera los pies en la tierra hubiera pensado que del sol del desierto le habían salido pecas. Pero conocido el temperamento curioso y algo alocado de algunos científicos analizó con el termómetro una muestra y vio que se trataba de una ionización, que las partículas de melanina cambiaban  de orientación y así cambiaba el color.

¿Qué producía el cambio de orientación?, fue la inquietante pregunta que a continuación lo asaltó. Otra persona más sensata hubiera dicho que el sol. Pero él tan fuera de sí como estaba se fue de nuevo al desierto y allí comenzó a experimentar. Durante un tiempo estuvo buscando diferentes minerales, analizó diferentes muestras de agua y se acostó con diferentes mujeres de la zona de diferentes etnias.

Ya desesperado de no encontrar éste cambio de orientación de las partículas de melanina y viendo que la comida se le  acababa, llegó a una ciudad en un oasis de la región. Al caminar debajo de unas palmeras observó como súbitamente se le oscurecía la piel. Los cambios de sol y sombra rápidos junto a los guiños sucesivos de los ojos reorientaban la melanina.

Éste trascendental descubrimiento sólo es conocido por los elásticos, el cual utilizamos en nuestros viajes y así nos adaptamos mejor al ambiente del país. Esto rebaja algo el orgullo de los blancos. Otro tanto a su favor.

Los elásticos son una especie de seres mutantes empujados por una gran curiosidad. No son una secta, no tienen gurús que los guíen. Cada cual ha de seguir su propio camino. Son tan individualistas que les costó lo suyo agruparse para unas elecciones. Quizás sean algo infantiles y es que hay mucho de juego en sus acciones.

Aunque es difícil generalizar sobre ésta gente dado que es diversa, una cosa común que sí suelen tener es su desconfianza para con aquellos gesticulantes y habladores con aplomo y eco. Es decir de los charlatanes que utilizan múltiples etiquetas, que hacen numerosas clasificaciones, que dividen y dividen para vencer ellos mismos.

Los flexibles no son perfectos, faltaría más. Por ejemplo son contradictorios y son conscientes de ello. De hecho las múltiples experiencias que viven y sus cambios de estado puede que agudicen sus contradicciones. Aunque bien mirado esto no tiene porqué ser un desmérito, ni una debilidad.

Frecuentemente los elásticos son acusados de decir tonterías, y puede que en verdad algo halla de cierto en ello. Pero esas tonterías no son tan previsibles como aquellas que dicen otros grupos. Son tonterías fescas. Y dicen más que muchas verdades. No son eso que se dice ahora tanto y que está de moda, transgresores, ellos no están en contra por principio. Lo que les interesa es más construir que destruir.

En otro orden de cosas los elásticos han recibido múltiples acusaciones. Unos los llaman de una manera, otros de otra. Quizás sea vano señalar que esto es precisamente lo que da fuerza a nuestra opción. Cuantos más adjetivos recibimos más nos marcan el camino. Precisamente esa es nuestra razón de ser. Como seres cambiantes nos hemos liberado de los adjetivos. Ellos son prisioneros de ellos y al intentar atacarnos tiran piedras contra su propio tejado.

Nosotros sabemos que éstos son tiempos de confusión. Como sujetos camaleónicos que somos nuestra máxima es: donde fueres haz lo que vieres. Y que conste que no somos nada amigos de los refranes.

No tenemos sistemas de captación de posibles adeptos, no somos una religión. Somos un partido político atípico. Hay quienes empiezan a observarnos y terminan imitándonos, luego nos votan, así funcionamos. No hacemos propaganda.

Los elásticos somos muy liberales, respetamos los derechos de los demás, lo mismo que queremos que los nuestros sean respetados. No tenemos fórmulas mágicas para resolver los problemas. Pero hemos aprendido que con los adjetivos nos engañan y nos engañamos.

Los sentidos

Sin ánimo de ser/parecer reaccionario (por lo menos lo que se entiende comúnmente por éste palabro) el mundo de nuestros días tiende a atrofiarnos los sentidos. Las nuevas tecnologías: televisión, coches, ordenadores, los equipos de música… También otras cosas modernas como la vivienda en pisos, los suelos enmoquetados, el exceso de ruido, cierto arte moderno…

Pero no es cosa de nuestros días sólo esta cruz. Antes cuando se pasaba hambre, esto sí que atrofiaba los sentidos.  ¿Acaso era sano trabajar de sol a sol? Y no tener ciertas medicinas que hoy tenemos, eso sí que atrofiaba los sentidos.

Además los sentidos a veces son traicioneros. Pero hay que mimarlos pues en ello va nuestra vida y su calidad. Y como es sabido por todos nosotros, nos dan satisfacciones.

Las líneas rectas atrofian nuestros sentidos.

El trato

  • Cucha, paice c’a ehcampiau. Da guhto vel lah simenterah ¿eh, Chuleh?
  • Sí Tio Follique. Ehte año los pisebreh llenoh.
  • Mira Chuleh, eh menehtel c’ajorreh una leña que tengo coltá en Cerrico Riondo.
  • ¿Ande?
  • En Cerrico Riondo. Tié que sel mañana mehmo. Y te indiño una arroba de picoso. ¿Vale?
  • Venga. Pa lah saih no mah tardal ehtoy aquí, aunque sea ajahpaleando.
  • Ven que ti viá dal una miaja que lo cateh, con un piazo de magra.
  • Hale!
  • Pos antiayel vide a tu zagal ca la Chacha Frasquita y me dijo c’a vinío a Güehcal tu padre.
  • Si, se conoce que tié poco c’acel y ha vinío a golihmeal una miaja.
  • Qué socarronazo ehtáh Chuleh. Polqué no suh venéis un día al Coltijo.
  • Ay, Qué cansao ehtáh Tío Follique. Bueno se lo viá dicil a mipadre, no se vaya uhté a enojal. (el dialecto murciano de Güehcal)

Identidades regionales

Influenciado por ciertas lecturas, en especial recuerdo a Anchel Comte, aragonés que escribe sobre el folclore del Sobrarbe, con cierta tendencia reivindicativa identitaria de su región, que se desprende en sus escritos, pues habla de colonización castellana o catalana y otros detalles, sin desmérito de los detalles que apunta de interés sobre aquellas zonas, un servidor también quiso dar cierto enfoque similar etnográfico identitario a mi área de nacimiento bastante marginal con arreglo a las recientes divisiones autonómicas.

El cambio producido en España socio cultural, las nuevas autonomías y demás trajo a debate estos temas escurridizos, y como quiera que nos apretaban en un sentido, otros sentimos la necesidad de empujar en el otro. Y es que lo que se nos vendía machaconamente como patrimonio de todos, era a lo sumo de una zona bien delimitada. Andalucía es muy grande, y había tendencia a uniformizarla con lo sevillano. Esto preocupaba por entonces.

Escribí un apresurado artículo que mandé a varias revistas, señalando los parecidos de ciertas zonas montañosas colindantes con la mía en lo etnográfico desde una perspectiva difusiva. Manuel Luna me escribió que era zona homogénea con la murciana y Alcantud me dijo que era evidente que pertenecía al área caravaqueña. Me dijo que Oróspeda como nombre de referencia no era apropiado y me sugirió Tudmir.

Con el primer nombre se publicó la primera versión en Revista Velezana, y no recibí aviso de publicación. Había en ella cierto vocabulario reivindicativo que posteriormente suprimí cuando recibí aviso de Gazeta de Antropología que era de interés. Lo llamé entonces La montaña de Tudmir, dándole un toque literario pero sin pretensión mitificadora.

También hay algunos detalles de defensa de la identidad, pues aquella coyuntura se prestaba a ello y siguen hoy teniendo su base. Cosas de la juventud también tenía 24 años. Visto ahora el llamarlo así pudiera verse que tiene alguna connotación política de anexión a Murcia. Simplemente recogí datos y los expuse, para que cada cual se hiciera su propia idea.

Había leído con interés los trabajos etnográficos comparativos de V. Elías Pastor sobre la zona montañosa de La Rioja. Aquí proponía la delimitación mediante encuestas de un área homogénea a caballo entre varias comunidades autónomas. En Granada tuve la ocasión de hablar con él en un congreso. Estaba haciendo un trabajo comparativo entre su zona y la Sierra de Segura. Hombre simpático, me preguntó si tenía casa por mi zona para hospedarse y le dí alguna referencia bibliográfica respecto al mundo pastoril segureño.

Como tenía bastantes fotografías sobre patrimonio etnográfico de esa zona, que había sacado en excursiones varias, pedí una pequeña subvención a la Junta para escribir un artículo y completar un estudio sobre patrimonio etnográfico.

Pedí 80 0 90 mil pelas y me dieron 150 mil. El trabajo lo llamé Notas sobre la permanencia de tecnología tradicional en las Sierras de Segura y La Sagra.

Al final no hice lo que en un principio tenía previsto estrictamente. Quise darle una optica subjetiva  para darle un toque iniciático, que me ayudara a conocerme mejor. Mezclando la objetividad que se presupone en un trabajo de estos con cierto impresionismo subjetivo.  

Luego éste asunto de delimitar áreas e identidades ha dejado de interesarme. Aunque sigo apreciando la diversidad y no me gusta el abuso en la uniformización actual. Pero este tipo de trabajos se prestan a la manipulación de diferente tipo. Ya lo dijo Caro Baroja hay que ser muy cauteloso a la hora de potenciar ciertas identidades. Con el tiempo me he vuelto más escéptico aún  a éste respecto. Si bien es cierto que ésta autonomía meridional me siga pareciendo asimétrica y mal configurada desde el principio.

Me gusta lo que ha escrito el alpinista Messner sobre su región de nacimiento. Recorrió con otro sudtirolésla cadena sur de su país, reviviendo la historia pero es contrario a las ideas nacionalistas y le parece bien que el Tirol del Sur siga siendo italiano. No necesitamos la reafirmación del estado, somos lo que somos y punto, vino a decir.

Me siguen interesando los aspectos culturales, históricos de mi tierra pues ahí está inscrito lo que somos. Pero el tiempo me ha hecho más individualista y ciertos prejuicios también los cura. Se ve con el tiempo que son más las cosas que unen que las que separan. La unión hace la fuerza, la confederación, la supresión de fronteras. La fragmentación la resta. Esto no quita que sea bueno conservar la diversidad.

Cartas finlandesas

La revista Image finesa en su edición especial internacional de 1992 es vaariada y amena, con buen diseño y un enfoque nada aburrido de la cultura. Es una publicación para gente joven con cierto tufillo postmoderno, está en la onda de lo actual es decir ha asumido lo que ocurrió de los 80 para arriba, para  lo bueno y lo malo. En nuestro país los actores de los 80 para arriba están en el anonimato. Y mandan y mandarán los de los 60 por mucho tiempo.

La revista tiene un enfoque cultural global y lo mismo se habla de  cine, de pintura, que de ensayo o diseño… Son artistas jóvenes los que aparecen, sangre nueva con muchas y profundas cosas que decir o por lo menos así se expresan. Interesantes artículos de opinión en ésta sofisticada revista. Es una revista muy visual. Se ve pasión.

Se nota vertebración en ese rincón. Quizás, como  país pequeño que son necesitan ponerse en el mapa, homologarse a sus vecinos europeos. Puede que haya mimetismo, pero también se ve lo propio lo que es de allí, otro carácter.

En un artículo se trata de qué es lo que pueden aportar los finlandeses a la construcción europea, para no ser pisoteados. El entrevistado dice que rudeza y barbarie. Los fineses eran los hombres del profundo e inhóspito bosque.  Un símil se me ocurre hacer con la inhóspita estepa ibérica. Tambien los  ibéricos han tenido fama de bárbaros en la civilizada Europa.

¿Que podemos aportar nosotros o más en concreto el sur a éste proyecto común continental?. Otro ritmo de vida, senequismo, individualismo, escepticismo, desorden, pereza… sino seremos pisoteados. Claro que dentro de un cauce, la anarquía no debe de llevarnos a seguir destrozando la costa  con esa muralla de bloques, por poner un ejemplo.

También en los márgenes de Europa las identidades son dinámicas para disgusto de reticentes que gustarían de enlatar o congelar ciertas realidades. En le mundo árabe también algo está cambiando.

Lo kitch andaluz

Qué cosas dice Paco Gandía es un gracioso sevillano con gracia, cosa no incompatible como en un principio pudiera parecer. A veces resulta populachero o burdo pero tiene chispa. Lo kitch puede ser gracioso. Cosa que no han conseguido otros del gremio que resultan indigestos.

Lo kitch andaluz es muy kitch. Recordemos los cantantes afeminaos de canción andaluza, son un fenómeno realmente sorprendente. Y es  que Andalucía tiene una personalidad muy fuerte.

Paco Gandía hace unas comparaciones metafórico-humorísticas magistrales:

hablas peor que un moro mojao en alquitrán o tienes más mala cara que un pavo escuchando la radio y otras cosas por el estilo, dicho de esa manera que resultan tan hilarantes.

Las comparaciones humorísticas son un rasgo muy típico del sur. Por mi tierra he oído: tiene menos carne que el tobillo de un canario. Asociaciones de imágenes y estados de ánimo que encontramos también en motes y apelativos. La luz abundante dibuja bien las formas y las emociones en el sur y las superpone. Socarronería atávica.

Clasica en el repertorio de Gandía es la historia del muchacho que se comió un potaje de garbanzos y luego se fue con su padre a los toros. Es un tipo de anecdotario muy enraizado en el subconsciente popular, que alude a regiones  muy de andar por casa. Merece más reconocimiento éste hombre, aunque su humor no sea muy sofisticado.

Automatic for the people

Tenía curiosidad  por conocer la evolución de éste grupo de rock favorito. No hay ningún tema que encuentre especialmente electrizante como los que aparecen en otros discos. Especialmente ahora recuerdo, a éste respecto, su disco Reckoning.

Se han vuelto más reposados, cosa que por otro lado agradezco pues los años no pasan en balde. El disco gana con las nuevas escuchas y tiene buenos temas  como The man on moon o Sidewinder sleps tonite que confirman al grupo en su tradicional vía creativa.

La producción es rica y la incursión en sonidos orquestales abre nuevos caminos. No se han quedado anquilosados en un tipo de tema, sino que experimentan constantemente con nuevos condimentos.

Es un grupo al que se advierte muchas implicaciones de diverso tipo. Interés por aspectos arquitectónicos que dejan entrever las fotografías. En el vídeo de Drive aparece un M. Stipe cuasi mesiánico y traza nuevas pistas sobre su enigmática figura. Veo también al cantante como prototipo del artista joven, que no se avergüenza de nada y está dispuesto a jugar con todo y con todos.

Escribir

Escribir es una forma de regular los ritmos. A veces no está uno seguro de que sirva para algo y termina uno hasta las narices de ideas, imágenes y ocurrencias. Puede que también sirva para aclararnos un poco las ideas, o consolidar intuiciones un poco precarias. Ahora que en éste momento me importa un bledo.

Simplemente hay veces que sino escribe uno revienta o pareciera perderse. Puede que sea también un juego, un agarre o simple escapismo. No quiero entrar en más detalles. Hace uno las cosas porque las hace y ya está. No se tiene uno que justificar por ello. El caso es que sirve también para descargarse u poco.

Estamos en la era de la comunicación y uno está constantemente siendo bombardeado por todo tipo de informaciones. Entonces existe esa necesidad de poner orden  en ese magma informe  que nos anega. Luego ahí está esa realidad de consumir cosas ya elaboradas. En las diversiones ya no se es tanto sujeto activo como pasivo. Parece que en esto no se ha progresado mucho. ¿Es que sólo tienen voz unos cuantos?.

Bueno, tu dosis de regularización se está acabando por hoy y en ésta estación. Estamos en la época de las dosis. No sé si seguiré con ésta necesidad, aunque si ocurre espero estar más inspirado que hoy. Pruebas, pasatiempos, experimentos, cosas útiles o inútiles… Me da igual lo que sean.

Publicado por Ramon Martinez Girón

Hice Magisterio y soy monitor de educación ambiental. Me gusta la montaña, la etnografía, la literatura y el arte.

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