Cuaderno 16

(Verano y Otoño del 98)

LECTURAS

El Secreto de Donna Tart. Por donde anda la juventud norteamericana, ahora entre los clásicos. Una cita: La muerte es la madre de la belleza y la belleza es el horror. Retrato de una juventud hija de las ruinas que busca su camino entre lo absurdo de los modelos adultos contemporáneos y el patrón amoral del paganismo griego. Marcas de ropa y alcohol en la universidad.

Misterios de Dnut Hamsun. Este inquieto escritor juguetea de nuevo. ¿Porqué privar a los pueblos del poder de la religión, de la poesía en torno a la existencia y lo sugerente del misterio?,  se pregunta el protagonista (alter ego del autor). Interesantes los juicios que efectúa de personajes contemporáneos como Tolstoi, Gladstone, etc…

En un paseo por el bosque este personaje piensa que en otra época o existencia debió pertenecer a él. El excéntrico protagonista con su conducta pone de manifiesto las contradicciones inherentes a la existencia, las fuerzas psicológicas inasibles que desembocan en acontecimientos extraños e imprevistos.

Absalom, Absalom de Faulkner. Una aclaradora introducción de Muñoz Molina, con especial incidencia en la idea de mito que deja traslucir la obra. Una pregunta final en ésta introducción: ¿la inocencia puede sobrevivir al conocimiento?.

Estilo barroco y algo farragoso de leer pero gratificante en cuanto al contenido y las implicaciones finales. Un presentimiento la arbitrariedad de las palabras, deja traslucir el escritor. Al final un mapa del condado imaginario de Yonopawha, propiedad exclusiva del autor y donde se centran otros de sus libros inolvidables.

Una obra que según Marías nos previene sobre la inanidad de la mayoría, su trivialidad. El mito desenmascarado por la acción humana, única responsable del desenlace. Una obra que habla de los temas eternos, el honor, el orgullo, la dignidad, en un estilo descrito como ecuménico.

El camino del corazón de Sánchez Dragó. La lectura  de la primera de sus Dragonteas me animó a leer la novela largamente almacenada en uno de nuestros estantes. En ella se muestra las andanzas de un jipi español desengañado de las revoluciones de los 60 y su reconversión espiritual en los santuarios orientales. Es un libro que se lee bien y pone en la picota muchos convencionalismos de la modernidad.

El camino hacia Itaca. Así se llama su tercera Dragontea, libro que me he comprado atraído por el estilo hiperbólico y desmadrado, no carente de verdades profundas, y los intereses y preferencias estéticas y éticas de la primera Dragontea (que tiene el algo presuntuoso título de Diario de un guerrero).

Aunque sus postulados son contradictorios, la sinceridad y esa ventaja del juego con su “alter ego” que es Oisinoid hacen del estilo dragonteano algo original. Aunque soy consciente que muchas de sus posturas son reaccionarias y ve fácilmente la viga en ojo ajeno. No comparto su orientalismo. Aunque se muestra como un milenarista consecuente. Un tipo a quien le gusta Aute y ¡Gil y Gil! (algo difícil de tragar) pero en fin son las fértiles contradicciones de los artistas. Apologista de Hesse, Nietzche, Jung, Junger, Kipling, Hemingway, Heidegger y de la generación del 98. OK.

Vida, pasión y muerte de Federico García Lorca de Ian Gibson. He leído íntegramente el tocho sin demasiado esfuerzo, pues se lee bien y tiene gran interés. Puede que como dice Buñuel, a quien Lorca le era antipático, que éste fuera narcisista (es cierto que aparecen muchos yoes en sus escritos) y demasiado esteticista.

Puede como dice Borges que ejerciera de andaluz profesional (su visión del Sur debe ser tomado como eso, una visión y no la definitiva como quintaesencia que algunos pretenden hoy). Puede que su obra esté absolutamente vinculada a su sexualidad o etnicidad, pero eso es lo normal, es la coyuntura del artista, su circunstancia, que no debe de rebajarle lo que tenga de universal.

Pero era valiente y tenía talento y genio. Me ha llamado la atención un poema que luego he leído que es el que dice más sobre su psicología según Gibson:

Mientes tú tienes la culpa.

Pudiste ser para mí

potro de plomo y espuma,

el aire roto en el freno

y el mar atado en la grupa

Pudiste ser un relincho

y eres dormida laguna,

con hojas secas y musgo

donde este traje se pudra.

Carpe diem, como dice su biógrafo. Parece ser que Rubén Darío influyó decisivamente en su estética y de todos sus amigos poetas, el modernismo. Una estética que intuyo no me va pues la presiento barroca y sobrecargada, ampulosa. Llamativo es también que a los de la residencia de estudiantes del sur, los norteños los conocieran como perros andaluces, se ve que el prejuicio es antiguo.

Me sentía algo renuente a leer el libro por el empacho de  la instrumentalización que hacen de su vida y obra ciertos poderes locales, de tanta hagiografía. Pero hay que deslindar lo que fue él realmente de ésta circunstancia. Nada, un Lorca decidido a vivir su vida de acuerdo a su soberanía personal, con libertad, encarando los no pocos obstáculos que encontró y que a la postre le pasarían factura. Lo de siempre.

Sobre los celtas dos libros: Los Druidas del conocido especialista en ésta temática francés Jean Markale y sobre el ámbito de la religiosidad celtibérica, Dioses, ética y ritos, escrito con 25 años por Gabriel Sopeña, un zaragozano de mi quinta.

La concepción filosófica del mundo céltico que se desprende del estudio de su espiritualidad hecho por Markale, lo encuentro sugerente desde mi propia experiencia, en particular lo esbozado en alguna sección del escrito o en alguna intuición. Cosas como lo paradójico como inherente a la vida, la diversidad en la unidad o acerca de cosmovisiones.

El estudio no tiene un matiz científico sensu strictu pues se ve mucho de apología en cuanto que no se priva de atacar ciertas concepciones dominantes. De un lado pasa sobre puntillas sobre problemas como los sacrificios y otras prácticas por los romanos consideradas bárbaras, que Markale minimiza. Encuentro que hay otros puntos discutibles, como el de la ausencia de pecado en ésta filosofía y el problema del bien y del mal. Pero tal como la expone el autor en conjunto se trata de una filosofía atractiva y congruente. No menciona el mundo de la céltica hispana.

Gabriel Sopeña es discípulo de Marco Simon y da menos importancia al anterior trabajo sobre éste tema que el de Gyononah – Le Roux, quizás por el toque subjetivo apologético de Markale, en demérito de lo científico.  Según el autor la religión celtibérica es en todo similar a la de otros lugares de la céltica, y se centra en especial en un rito, el de la exposición de los guerreros muertos en combate a ser deglutidos por animales psicopompos sagrados, como el buitre, que son los intermediarios entre esta vida y el más allá. Es un particularismo según parece de la céltica hispana.

Y para acabar con las lecturas  estacionales, unas notas sobre unos breves y sugestivos relatos de Borges leídos, como la Historia Universal de la Infamia, donde en poco espacio comprime las hazañas de Lazarus Morell. El Aleph una alegoría de la Divina Comedia de Dante y  El Quijote de Pierre Menard son relecturas  que ponen patas arriba los originales. Borges y yo es un pequeño poema en prosa que reafirma aquella proposición de Rimbaud: Yo soy otro.

Y para mantener frescos los conocimientos del último curso hecho de medio ambiente me he recreado en algunas guías de campo. Un primo me ha regalado una estupenda Guía para conocer y visitar el Parque Natural de la Sierra de Baza.

CINE

El cine francés es un buen cine. Recuerdo algunas grandes películas vistas de ésta nacionalidad, como Cyrano  de Bergerac, que me pareció extraordinaria o El nombre de la rosa, muy bien ambientada, una atmósfera que te transportaba literalmente a aquella época medieval.

Últimamente he visto un par más de ellas, grabadas en vídeo con los comentarios del programa de Garci incluidos, cosa que es siempre didáctica y se agradece, pues se entienden mejor. Las películas éstas son Los juncos salvajes de A. Techiné y la célebre El río de Renoir. Son películas que tienen nexos en común, son intimistas, que perfilan bien distintos caracteres y épocas, con diálogos inteligentes, de preocupaciones metafísicas, realistas…

Las dos se centran en esa etapa difícil y crucial que es la adolescencia, del descubrimiento de las pasiones, llenas de incógnitas y respuestas implícitas. El río es muy original y más teniendo en cuenta la época en que fue realizada, lo que la convirtió en revolucionaria. Aparece un atractivo contraste de civilizaciones, estupenda la ambientación en la India. Una sugerencia:  aceptar el curso del río, filosofía oriental para la inquietud occidental. Ha cumplido las expectativas que puse en ella al verla.

También he visto un par de pelis de S. Peckimpah. La balada de Cable Hogue, sarcástica, romántica, irónica, golfa, escéptica y graciosa. Grupo Salvaje es cruda, violenta y entretenida, con papeles y personajes totalmente logrados, como los que encarnan el Indio Fernández o el protagonista Willian Holden. Una lucha de insectos con un escorpión perfilan al inicio de la película lo que será su argumento, la lucha por la supervivencia que es la ley de la naturaleza, la ley del más fuerte. Aparecen unas conductas, unos silencios y unas miradas muy expresivas, en los que se adivinan los inexorables desenlaces.

Reflejos sobre un ojo dorado de Jhon Houston es una adaptación de la novela del mismo nombre de Carson Mccullers. Es enigmática, esas tomas del voyeur con las sombras de la noche corriendo por su cara mientras vigila la casa donde gusta ver dormir a la mujer del militar, papel este interpretado por Liz Taylor. Un hombre que reprime sus instintos que quedan simbolizados por el caballo.

Es una obra simbólica que trata del choque que se produce entre los papeles que nos asigna la sociedad y nuestras inclinaciones reales. Cosa que se percibe en muchos detalles alegóricos y que presagian un fatal desenlace.

Tenía ganas de conocer algo de la Mccullers debido a mi interés por la cultura sureña americana.  Pues bien,  esta adaptación cinematográfica de una de sus obras me enseña por donde van sus tiros. También vi unas fotografías que le hizo Cartier Bresson en la que aparece con camisa militar y  vestir austero que luego he visto en otras artistas modernas. Me pareció una mujer interesante y su obra lo confirma.

Escritora no lejos de Faulkner, tiene otros títulos  como El corazón es un cazador solitario, en la que el protagonista es un sordomudo.  Y en ella ya se ve su tendencia a hablar de vidas truncadas y desoladas. La balada del café triste está llena de nostalgia y sentimiento de abandono. El crítico que reseña esta obra tilda a su autora de inolvidable.

Verano almuñequero

Calor húmedo, sudor tropical. A tiro de piedra de nuestro balcón está el exótico parque del Majuelo con especies como las trompetas de ángel, los ombús, el bayán, los limpiatubos, los falsos pimenteros, el árbol del amor, el árbol del fuego, el árbol del calamar, las yucas, el izote, el café, los ágaves, los dragós, el bambú, las bugambillas, la palma de los pantanos, las palmas reales, la palma de anillo, la palma bambú, el palmito, el pie de vaca, el tetrapanax, el chirimoyo, el gran aguacate, el pino de Norfolk, las lantanias, las higueras zulú…

La glicina también se dejan oler mientras camina uno por las aceras, si bien no hay luciérnagas… Por la noche una orquestilla de pachanga toca en el auditorio del parque el María la portuguesa, Ojos verdes, o los últimos éxitos de Ricky Martin y allí puedes pedir un ron del país con maracuyá. Así mismo a tiro de piedra de nuestro balcón hay un parque ornitológico de especies igualmente exóticas y de análoga procedencia tropical. Total, que un poco menos enlatado todo y aquí Gauguin se hubiera sentido como en casa, bien lejos de su denostada madre patria.

Asisto a una reunión de inquilinos del inmueble y allí se oyen quejas de indolencia y poca formalidad de éste bendito pueblo. Una localidad que poco a poco, como Salobreña, invade sus fértiles tierras. El proyecto ahora es un campo de golf. El pueblo tiene su prócer en la figura de su alcalde andalucista,  un hombre enérgico y aficionado al poder. También tiene un atractivo mercado. En la sección de pescaderías se amalgaman las pieles bronceadas y sudorosas  de los vendedores y compradores con los pescados de reluciente aspecto gelatinoso.

Un propósito y un fin: un balance estimulante. Tumbado sobre el colchón neumático se deja uno arrastrar por las olas mientras te dan un relajante masaje. Un colchón a los que los sucesivos parches nunca terminan de evitar pérdidas de aire. Y uno se siente posesivo con el colchón y sospecha si no habrá un fondo que lo explique. Los pipis tan mismíos y petete pum dicen esos ojillos sobrinos mientras disfruto de alguna buena lectura.

Los ruidos nocturnos son un incordio a la hora de dormir. Ya se sabe que el civismo en éste y otros temas no es lo nuestro. Asisto a un espectáculo a media noche merced a unos sujetos que se paran delante de la ventana con la música del coche a todo meter y lote con sus respectivas mozas incluido. ¡Ahora me toca a mi!, podría haber dicho.

Los martillos de la siesta

Gusta la vida tranquila cuando las cosas se perfilan por sí mismas. La dulzura sigue se llama esa canción de REM. Si bien aristas y vértices se dejan ver de nuevo sobre los planos.

Un suspiro levemente histérico: ¡Este es, este es!. El de un tipo que buscaba un libro.

Animismo: forma infantil de ver el mundo. Una manifestación de la dificultad para disociar lo externo de lo interno. Entre los seis y nueve años hay un desarrollo cerebral importante. Es época en que quedan grabadas a fuego las impresiones.

Juveniles crónicas aventureras de fusión con la tierra. Utilizar el barbecho para que no se oculten las fuentes.

Al leer lo que escribes tiene uno la sensación de que de repente aparece otra voz. Tu fondo animal, yo soy otro.

La pretensión de objetividad total es el peor de los yoes odiosos. ¡Viva el fascismo…!

¿Tiempo de paz? Esto es la guerra. Todos contra todos. Exquisita corrección en la atención al público.

Prosigue el hombre unidimensional. A esto sí o no… Donde el matiz. No es tiempo de Hamlets.

Contra la visión unitaria está la manía de dividir.

Pues no sabes tú la de tigres y tiburones que hay por ahí… Cuanto más se expanden las barriguillas, más arrinconan. La sociedad es una jungla, oigo.

Los líderes necesitan de sus opuestos, cuánto más fuertes son éstos, más fuerte es el líder. El psiquismo es un concepto reduccionista, pienso.

Filosofía perenne: ese es un salvapatrias, un meapilas… Que se vaya a la iglesia a predicar.

Entre ser un marmolillo-computadora o ser un lameculos debe de haber otra opción.

Haciendo ejercicio, para que no nos coman los bichos. Los martillos de la siesta.

La vida como alambique, destilador de esencias.

Las ascuas

Titubea el fulgor de las ascuas desde su rincón escondido

mientras bolsas de humo se escapan hacia el techo del cuarto

y desaparecen entre las traviesas.

Un letargo hipnótico nos hunde y eleva,

el solar se nos antoja sobre el tejado.

  (Dedicado a Thoreau)

Gente

Aquí unas cuantas experiencias sobre gente nueva, relaciones, conversaciones… Empezaré por gente conocida en el curso de medio ambiente.

Celia  tiene un elevado sentido de la justicia y la moral. Quizás en ello intervenga el hecho de que es natural de Tíscar, sí por aquello del santuario que hay allí. De aspecto sensible y frágil, es guapa. Tiene ojos expresivos y es tímida con tendencia a buscar un protector, alguien en quien apoyarse. Pone cara de susto cuando llega tarde a clase. Es inteligente y nada mojigata. Cuando las simulaciones sobre algún tema en las mesas redondas se muestra con una buena vena irónica y teatral.

Le gusta caminar por el campo en primavera, descalza pisando la hierba. Es maestra pero no le gusta como está organizado hoy el oficio y cree que para trabajar en él hay que tener enchufe o contactos. Está casada y tiene un hijo. Le gusta la cantante canaria Rosana, hoy de moda y en su día mucho Los Pecos. Disertó sobre agricultura ecológica. En otra ocasión lo hizo sobre el gavilán.

Antonio,  Albishin, para distinguirlo del otro Antonio del curso. Es hombre recio, de hecho en los ambientes espeleológicos que frecuenta le llaman el Orzas. Es granaíno de pura cepa con raíces en el Albaicín. Piensa medio en broma, medio en serio, que los granadinos deben ir por lo menos una vez en la vida a la Meca. Tiene mucho acento del país.

Su madre es maestra lo que quizá influye en que a pesar de carecer de estudios universitarios sea hombre culto. También es creativo, así se mostró en la clase que impartió y en otros detalles. Sabe de campo lo que no está escrito. El animal con el que más se identifica es con el oso. Posee también un salvaje sentido del humor, cuenta chistes verdes de los buenos.

Cree que en materia económica los granaínos de la provincia y capital tenemos lo que nos merecemos. Le gusta Supertramp en música como a otro compañero de curso de su edad.

María es maestra también como Celia. Pero no ejerce pues dice que las oposiciones son muy difíciles. Es rubicunda y lechosa lo que choca algo con su acento cerrado meridional, hija del pueblo de Cogollos Vega. Algo marujilla, de hecho eso le comentó alguien cuando hicimos las prácticas. Posee el sentido comun de la mujer del sur. Es bondadosa y risueña, sencilla.

Nos hizo gracia cuando dijo que veía los telediarios de Carrascal, pero no tiene un pelo de tonta. Cuando estuvo en Cataluña encontró que los charnegos andaluces eran los más catalanistas (neoconversos): son los peores. Nos contó una anécdota graciosa una vez que estuvo en Madrid. Se le quedó el bolso atrapado en la puerta del metro y tuvo que llevar la mano puesta en el asa todo el trayecto. Su marido es picoleto y tiene hijos.

Del curso de fotografía otros tres compañeros:

Raúl dejó biológicas y ahora está en tercero de bellas artes. Es hombre simpático y atento a los requerimientos de los novatos. Tiene un aspecto físico muy andalusí casi arábigo. Es todo un artista, hace un tipo de fotografías utilizando cajas en las que pequeños corpúsculos que aparecen componen abstracciones con diferentes cromatismos. La profesora es prima suya, lo que le da no pocas ideas. En otras aparecen autoretratos abrazando una guitarra en figuras estilizadas y es que estudia también guitarra flamenca.

Llegaba a clase con una bicicleta de esas viejas de ruedas grandes y guardabarros. Ha obtenido matrícula de honor en sus estudios de bellas artes, sólo por detrás de Evaristo, con quien se le ve cierta rivalidad. Cree que Granada es una ciudad muerta, sin salidas, que los políticos no deberían de existir. Sus planes de hacer un viaje fotográfico con la profesora a Madagascar al final se chafaron.

Addenda: A la larga si harían el viaje. Vi la exposición de éstas fotografías, muy buenas,  en una galería de Huétor Vega.

Evaristo es accitano, bajo y de aspecto algo empollón, con gafas.  Estudió derecho y ahora está como Raúl en tercero de bellas artes. Le comento que vaya esquizofrenia de cambio de carrera. Me responde que total. Pero en fin, me comenta que por fin ha encontrado su vocación, quiere ser pintor. Sus fotografías son autorretratos, tomas de temas ferroviarios y también aparecen vistas de las cuevas de Guadix y gente paisana de por allí: a esa vieja la ha retratado media España.  Son buenas fotos, sobre todo me llamaron la atención los autorretratos, de hecho se ha llevado el premio de la Junta de Andalucía…

Es minucioso y perfeccionista en su trabajo hasta el límite, lo que el mismo confiesa como defecto y la verdad que en un primer contacto no es muy simpático, tan obsesionado y centrado se le vé en su trabajo. Cuando alguien abre la cortina del laboratorio y está en los líquidos, se enfada. Ha sido el número uno por votación entre sus compañeros de carrera cosa que no se explica Raúl pues dice que sólo va a su bola y entra en clase con una mano puesta a cada lado de los ojos.

Habla pestes de su profesor del que dice que cualquier defectillo en la foto que encuentra es suficiente para que se lo cargue. Lo tacha de neurótico y la profe se ríe cuando le oye. Y que si su padre viera las fotos que hace, esos autoretratos con el torso desnudo, lo mataba. Raúl dice respecto a su pretensión de ser pintor que eso no es nada fácil, que hay que echarle muchas horas pero que como es muy cabezón lo conseguirá.

Maribel, la profe de fotografía, tiene una pierna anómala y cojea al andar, posiblemente por una polio infantil, como una famosa fotógrafa. Y no sé si es por ésto o a pesar de esto, pero es persona muy despierta que se las sabe todas. Es inteligente y decidida. No se le aprecian en el trato las acideces y acritudes que se atribuyen a las gentes de similares minusvalías. Llevar tanto curso como lleva no debe ser cosa fácil, pero lo hace y bien.

Sabe mucha técnica y aunque el estilo o el interés no coincide con el mío, al que definió como clásico, se le nota talento muy en la onda progre que a mi me aburre: temas urbanos, feministas, desnudos, de texturas… Detallismo en detrimento de la espontaneidad. Tiene algo de artista decadente, es concisa en sus explicaciones, atenta con los alumnos y simpática. Dice mucho guay. De la primera fotografía mía que examinó dijo que estaba muy bien para ser la primera.

Vente a Madrid. No tengo un duro. Si nosotros vamos vendíos… Adios.

Pequeñas grandes bandas

Luis Racionero en su pedagógico libro Filosofías del underground escribe en el capítulo dedicado a Byron que el romanticismo afirmó un nuevo elemento de sensibilidad consistente entre otras cosas en un amplio sentido de indulgencia hacia las rarezas humanas: esa tenue sombra de placer que hay en el dolor. 

Si hay en la actualidad  una actividad artística en que son más visibles estos antiguos veneros del romanticismo supongo que habría que pararse a examinar el pop-rock indie o alternativo anglosajón. Son muchas las bandas que han participado en mayor o menor grado de estas características con un buen de canciones inolvidables. Nacieron sin grandes pretensiones para dar rienda suelta a sus juveniles pasiones sobre los temas de siempre.

Muchas de estas melodías son poderosos caramelos energéticos de radiante ingenuidad. Ahora me vienen a la mente nombres traducidos del inglés de bandas como: Las falsas tortugas, La gente real, Megaciudad 4, Las muñecas de maíz, El palacio de la luz, La voz de la colmena, Los profetas del tiempo, Las langostas cercanas, Una casa, Las nubes,  El perfecto desastre,  Las piedras del deseo, La hierba cruda…

Todos éstos grupos, beautifull losers, con carreras más o menos efímeras y con mayores o menores pretensiones, se caracterizan por no haber cosechado grandes éxitos, ni falta que les hacía. Se han divertido, nos han dejado pequeñas joyas con que acompañar nuestras vivencias, han conocido mundo, hecho amigos, que más se puede pedir. Esto va por algunas disquisiciones oídas de algún sesudo profesional del tipo: se lo ponen difícil a ellos mismos. ¿Porqué, porque no hacen música de discoteca?, que los zurzan.

Hay otras bandas en ésta onda que han conseguido mayor éxito: The Stones Roses, Loyd Cole and the Commotions, Jesus and Mary Chain, The Sound, The Chameleons, Wedding Present, The Pixies, The Breeders… Todas con temas de esos que al oírlos se te unen los hemisferios del cerebro.  Todas con estilos personales cuajados. Y que, eso sí, han tenido la fortuna, no buscada de manera prioritaria, de encontrar una mayor proyección que las anteriores.

Sueños

Quedo con la familia en un lugar del Nacimiento del Guadalquivir en Sª de Cazorla, se llama la Hortizuela o algo así y parece lugar que promete. Por Cotorríos voy con la mochila  preguntando, me dicen que siga hacia el sur. Allí hay una gran hilera de casas semiabandonadas al lado del río.  Por allí veo una mezcla de jipis y druidas. Entro en una tascucha y me dicen que la dirección es la contraria. Me encuentro que ricos  de mi pueblo que no son muy simpáticos.

Sigo aguas arriba por la hilera de casas de diferentes tipos, hasta que llego a un lugar que parece tener resonancias míticas. Allí vive aún un poco gente. El lugar se encuentra a 1800 m. de altitud. Oigo que en la aldea hubo gran decadencia que incluso las gentes se subieron a los tejados y no recogían los huevos, que estaban también en el tejado, como consecuencia estos cayeron sobre los sembrados de abajo y al mezclarse con los frutos aparecieron esos productos exquisitos de sabor y de fea forma, famosos del lugar.

Allí hay una iglesia medieval muy bien conservada. En la pared hay colgadas esculturas y una silla elegante vacía que en días de tormenta se ilumina y nos fascina. Dentro de la iglesia hay un caballero cristiano muy alto vestido vestido a la usanza medieval guerrera. Es como el guardian de la iglesia, vive allí como encantado desde esa época. Hablo con él y me cuenta aventuras, como que no le interesó ir a Hollywood o algo así.

En otros sueños: enormes raquetas y un enorme piolet.

Al hilo de citas

La tecnociencia es el peor de los fundamentalismos (Goytisolo).

Algo similar ya había pensado un servidor sobre eso. Cualquier doctrina, cualquier dogma siempre ha sido discutible o razonable, aunque es cierto que cerca rondaba la inquisición. Pero nadie podía decirte eso de está científicamente demostrado, es así. Es el dogma de la inmaculada percepción, que diría Racionero. Y que conste que la razón es instrumento fundamental.

Hay épocas en la historia en que el progreso es reaccionario y la reacción es progresista. Hay épocas en las que se invierten las cosas (Sábato citando a Schopenhauer).

Este lúcido escritor argentino, sino me equivoco anarquista y cristiano, dice algo que puede dedicarse a los de piñón fijo.

Algo que también es primordial es respetar los propios instintos. El día en que deja uno de luchar contra sus instintos, ese día se ha aprendido a vivir. (García Lorca).

Y vivió aquí al lado y yo sin saberlo.

Jesús y Marx coincidieron en algo, que el dinero es el origen de todos los males (N. Mailler).

Sí pero ello no ha impedido que los de derechas se apropien del primero y los de izquierdas del segundo.

Los alpinistas son los guerreros de antaño (Fukuyama)

No es el primero que lo dice.  Esta especie encarnan el ideal caballeresco guerrero de la muerte en combate, esa glorificación que encontramos en muchas tradiciones culturales. Recuerdo de adolescente esa extraña fascinación que sentía cuando un montañero caía en combate.

Por mi experiencia he aprendido que para la vida y la creación hay que saber mezclar el orden y el desorden en sus adecuadas proporciones (Raushemberg).

Pero la modernidad se empeña en dividir algo que está inextricablemente unido. Hoy encontramos una focalización hacia la alteración cuasi nazi, como dice Azúa.

¿Te consideras una luchadora? ¿Una luchadora?, no  me gustan las etiquetas de ningun tipo. Pienso que en la vida todo el mundo tiene que luchar. Eso sí, si me cierran las puertas yo las abro. (Presentadora de TV ciega)

Chapó.

De la mano de sociólogos y políticos llegaron hace casi un siglo los intelectuales. ¡Socorro!… ¡Formados!, ¡presentes! y ¡firmes! para la gran manipulación sin fronteras.                                            _     _    _

Suena el zafarrancho de combate para botarates: sube los escalones de la Historia la “verdad” en marcha. El poeta sale pitando preguntándose con Kant: ¿qué puedo saber?, ¿qué debo hacer?, ¿ qué me es permitido esperar? (Fernando Arrabal)

Este hombre,  ya me había hecho gracia con alguna de sus celebradas ocurrencias, pero después de leer su columna Apuesto por la poesía veo que hay fondo y meollo y no puro esnobismo o malabarismo ingenioso. Se le ha aparecido la Virgen.

APUNTES HISTORICOS Y ETNOGRAFICOS PAISANOS

Señores y oligarcas en Huéscar y su comarca

En el libro del historiador Enrique Soria Mesa, en los señoríos del Reino de Granada en la Edad Moderna, hay observaciones de interés donde dice que Huéscar, ciudad de señorío, era la capital oficiosa de una amplia comarca o región que comprendía numerosos sectores de las provincias de Granada, Almería, Murcia, Albacete y Jaén.

De hecho a principios de siglo, hubo una propuesta madrileña que hubiera enlazado con dicha realidad histórica, con la creación de una provincia con esa extensión aproximada con capitalidad en ésta ciudad. Quizás haya que achacar a la mentalidad cuasi colonial o expoliadora de sus importantes señores en que tal realidad no fraguara.

Dice dicho autor que la oligarquía oscense estaba muy aristocratizada desde el siglo XVI. Lo que achaca a la actuación de sus primeros señores los Beaumont y los Duques del Alba. Esto explicaría dos fenómenos del estado,  como le llama, de Huéscar:

Primero, la consolidación  de una fortísima oligarquía en la ciudad de raíz militar (escuderos) y nobiliaria (hidalgos) que permanece en la ciudad a pesar del cambio de dueño y que será el germen de la oposición más directa a los señores granadinos. Segundo, la fundación de Puebla de D. Fadrique, población con la que había gran rivalidad hasta que ésta consiguió su separación del ayuntamiento oscense y donde se trasladaron muchos negocios, para preocupación de la capital.

Soria Mesa escribe que toda esta zona es muy caliente, con fuertes tensiones sociales, lo que la equipara a Caravaca y otras zonas murcianas con las que tiene tantas cosas en común. La clase dirigente de la ciudad está dividida en bandos que se acuchillan por las calles con extrema facilidad. Cada casa o linaje tiene escoltas de unos veinte hombres. Hay parecidos con los bandoleros nobiliarios catalanes.

En 1681 tenemos la lucha entre los Carrasco y los Hurtado, son prominentes familias del lugar. Otros son los Muñoz, Ortegas, Olivares, Buendías, Tahustes, Atienzas y Baenas. Un Carrasco mató a un vecino de Gor de un arcabuzazo. Cuando en 1701 el duque de Alba decidió cesar a su flamante teniente de alcalde mayor M. A. De Moya y Robles casado con Sebastiana Carrasco Balboa de la élite oscense, hubo una lucha con el nuevo elegido J. A. Ortega. Juan Martínesz Carrasco era el abogado de los reales consejos.

Todos hacían que los regimientos fueran perpetuos. Era una élite rectora cristiano vieja que tenían patrimonializados los consejos. El deseo de subir en la escala social, hizo que aparecieran gran cantidad de hidalgos que fueron rechazados por la Real Chancillería de Granada. También se daba mucho la composición de apellidos, sumas y sumas para subrayar alcurnias que daban lugar a equívocos. Destacable es el logro que consiguió la población de terminar con el pago de las alcabalas a los grandes señores, salvo los carniceros.

Oscenses eran señores de otros lugares como los Piedrola y Narváez que lo eran de la villa de Quintanilla de los Caballeros, que estaban enlazados con los Martínez Carrasco que junto a los Olivares y los Raya formaban la más conspicua oligarquía de la población. F. de Molina y Mendoza es señor de Casas de Humera y Somosaguas. Los Balboa que tenían un mayorazgo en el pueblo,  heredaron Cotillas en Murcia. Jerónimo Martínez Carrasco era regidor de Piedrahita y Medina del Campo. Otras familias pudientes fueron los García Valdés, Villanueva, Orzáez y Segura, éste último de Orce, tenía más de 30.000 cabezas de ganado.

Los Girón fueron alcaides y gobernadores  de la ciudad. En su origen fueron criados y desempeñaron oficios en la casa señorial de los Alba, donde eran de total confianza. El primer Girón fue Pedro, hijo de Francisco (que fue alcaide de la fortaleza de la Mota con los Reyes Católicos), vinculados matrimonialmente tanto a la oligarquía de Huéscar como a la de Piedrahíta y Alba de Tormes. Estaban enlazados con los Loaisa talaveranos. Antonio Girón fue alcaide de la fortaleza de Cazorla.

Mujeres de estos linajes de la oligarquía aristocratizada a diferencia de lo que ocurrió en otras partes del Reino de Granada, entraron como clero desde el siglo XVI en el Convento de la Madre de Dios de la Orden de Santiago. Gamboa Leizaran era caballero perteneciente a dicha orden. Otros componentes de la élite hidalga fueron García de Villanueva oriundo de La Rioja y Rato que era de origen genovés.

Los genoveses dirigieron los  importantes lavaderos de lana ya conocidos. Más información al respecto se puede encontrar a éste respecto en el trabajo Espacio, poder y sociedad en Lorca cuyo autor es Jiménez Alcaraz.

De los moriscos nada se dice, explotación y humillaciones, se supone, entre los que lograron huir de la expulsión, que parece ser que sí los hubo.

Notas etnográficas

Wilkom, en su libro sobre el viaje que hizo a Portugal y España habla de la excursión que hizo por las sierras orientales andaluzas, en la que efectuó la ascensión a la Sagra. Con su mentalidad de morfólogo naturalista, encontró que pasando Gor, la gente de Baza y Huéscar eran por entero diferentes a los del resto de la provincia de Granada, más parecidos a los almerienses y murcianos cercanos.

Añade una curiosa observación, cree que son bondadosos o por lo menos eso le pareció.  Otra descripción subjetiva sobre el temperamento de gentes de la provincia la hizo Nicolás María López amigo de Ganivet, quien en la excursión que hicieron juntos a la Alfaguara comentará que el campesino de la vega granadina es malicioso. Y de aquí a sostener tesis paralelas a las de D. Sabino Arana sólo hay un paso, si se es tan simple.

Wilkom da otros datos de interés en su obra, por ejemplo dice que la zona N E de la provincia de Granada era conocida por algunos por el país de la montera, debido a la utilización de esa prenda de abrigo para la cabeza y es que como dice algún paisano aquí sólo hay invierno.  

Una región lejos del tópico sureño también en la historia pues no es mediterráneo todo lo que reluce: influencias célticas como escribe Lola Suardíaz, Robles Zaragoza y Luis de Hoyos, más todo el proceso de conquista y repoblación cristianas.

Aquí una observación a trasmano de todo esto comentado. La tierra aquella tiene su personalidad o la tenía. Un folclore que se desprendía de todas esas características históricas y geográficas peculiares. ¿Se reelabora todo este legado, sobre todo el musical o está en barbecho?. Esa música cateta que dicen en la capital provincial, esas extraordinarias y desconocidas seguidillas poblatas. Extraño país éste en que estamos alienados de lo nuestro.

Chamanes y cascaborras

He grabado en vídeo unos interesantes documentales sobre Mongolia. Uno es sobre chamanismo en esa zona. Dice Juan G. Atienza, el conocido especialista en temas templarios y otros afines en una tertulia televisiva que nuestros chamanes son las botargas, es decir todas esas máscaradas de tipo preferentemente  invernal que encontramos por toda la península, como nuestros cascaborras paisanos.

Según Ana Granados Valverde en su interesante libro sobre los cascaborras éstos tienen su origen en los pharmakoy griegos y romanos, lo que refuerza esta resonancia chamánica. He hojeado en una librería otro interesante libro escrito por el etnógrafo navarro M. Aramburu que se llama Bailar el caos en el que aparecen ejemplos de éste tipo de toda Europa. De hecho, según ha escrito el arqueólogo bastetano L. Sánchez Quirantes, los cascaborras están ligados a la conocida repoblación navarra tras la conquista cristiana de éstas tierras. Sería interesante estudiar esta conexión, que ya se insinúa en los trabajos  sobre el tema de D. Brisset o Ana Granados.

En nuestra área cultural de las cuadrillas de ánimas, si por nuestros pueblos el día de Inocentes salían los Cascaborras, en Yeste lo hacían los Calentureros y en Calasparra Juan Pelotero. Estos personajes como los chamanes intervienen en las terapéuticas colectivas de las comunidades. O intervenían pues se han venido viendo sustituidas por otras religiones o formas culturales más complejas, de acorde a las nuevas realidades sociales.

La religión como sistema terapéutico queda pervertida cuando es instrumentalizada para procurar el orden al servicio del poder, quedando desligada de las razones que la han visto nacer. Este es un tema complejo.  Así muchas botargas de tipo más o menos carnavalesco propias de pequeñas comunidades pasaron a mejor vida con la proscripción del carnaval.

Estas catarsis colectivas, éste desenmascaramiento que trae la máscara puede que trajera desórdenes, que fuera aprovechada por algunos para dar rienda suelta a sus bajos instintos. En ello se escudarían dichos poderes para prohibirlas. Pero con dicha represión no se palía esa necesidad de dar rienda suelta al elemento dionisíaco. Lo apolíneo se impone y reprime.

Hoy las condiciones sociales son otras y existen otras formas de liberación terapeútica. Encuentro atractivo revalorizar los aspectos positivos de dichas catarsis de acuerdo a las nuevas realidades.

Comidas variadas, cultivos diversificados

Los ajos

Si hay un grupo de comidas populares y con raíces antiguas por mi terreno, los ajos deben ocupar un lugar destacado. Ajo aquí tiene una acepción de especie de puré o salsa heterogénea, una mezcolanza de picados y no tiene porqué llevar ajos.

El ajo de patata, que tanto comí yo en mi niñez, en casa de mis tías, el ajo de pan que tanto hacía mi abuela paterna, el ajo de harina que tanto gustaba a mis tíos, el ajo colorao que se hace de dos formas con caracoles. Lleva pimentón y en un caso es caldoso y con patatas y en otro es con una salsa espesilla que lleva picante.

Siguiendo con otros ajos un lugar destacado lo ocupa el ajo cabañil, que es una salsa que se utiliza para acompañar, carnes, patas de cerdo e hígado de cerdo o cordero. Más ajos: el ajoarriero, ajipollo, ajo de aserradores y el ajo propiamente dicho que es salsa de ajo parecido al alioli. En Caravaca es típico también servirlo con patatas.  Ajopringue en Alcaraz…

Sobre futos

Los manojos de serbas se ponían para que maduraran colgadas en las cámaras, los zagales picaban las que se iban poniendo negras. El serbal lo he visto plantado en la puerta de algún cortijo en la sierra por Jorquera.

Los melones se enterraban en trigo y cebada y se conservaban de un año para otro.

Sobre bichos

Al anochecer veraniego mientras las familias charlaban sentados a la puerta de las casas, las salamanquesas de ojos vivos surcaban las paredes iluminadas por las bombillas de las farolas.

Las culebras de agua con su característico zigzag dibujado en la piel e inofensivas. En Castril ante el susto que se llevó un primo le espeta el viejo de allí: ¿es que no hay culebras de esas en tu pueblo?

Los ratones mordedores que surcaban los suelos terrizos mientras dormíamos de las casas antiguas.

Tras la crecida del río aparece un lagarto escopeteado en el cortijo.

Flechas

Entre las espesuras

se abrían caminos

con flechas indicadoras

donde se leían nombres como

Úbeda

o Santiago de la Espada

EXCURSIONES

La Puebla – Ermita de las Santas  (18-10-98)

Por indicación de un compañero del último cursillo efectuado de medio ambiente me he apuntado a esta campaña de senderos de la diputación. Es barata y son siete marchas. Me pongo con la bicicleta en Armilla que es de donde sale el autobús. Este parte a las ocho y media. Después de una breve parada en La Venta del Peral proseguimos.

La carretera de la Puebla está cortada por lo que cogemos un desvío atravesando el Campo de la Puebla. Por aquí, en la falda de la sierra, he visto una repoblación reciente con pinos. El secano de por aquí ya no es lo que era, hay plantaciones de lechugas gracias a la apertura de pozos. En esta meseta desnuda de arbolado de vez en cuando aparece algún árbol del cielo o almendro, entre los que revolotea algún mochuelillo.

En la Toscana junto a la ermita hay un pequeño cementerio con panteón familiar. Más adelante está el cortijo que ha comprado un héroe local, el futbolista Rafa Paz. Se ven plantaciones de maíz en lo que antes era secano cerealístico y grandes ruedas de regadío.

Llegamos a las once y media a la Puebla. Seguimos hasta la plaza del centro y desde allí subimos por la Cuesta Navarra. Allí hay una placa conmemorativa del reencuentro histórico con esta región. Proseguimos el ascenso calles arriba hasta una ermita de las Santas. Por la calle S. Antón y de la Balsa, desembocamos, ya fuera del pueblo, en otra ermita con techo cupular de hechuras típicas levantinas.

Allí cogemos el sendero GR, un camino entre almendros que ya conocía que asciende rodeando el Morrón de los Lobos. Ya en la divisoria aparece el pinar carrasco y la mole de la Sagra. El bosque es mixto de pequeñas carrascas (encinas), si bien encontramos un gran ejemplar, y pinos. También junto al camino hay muchos agracejos con sus bayas rojas.

A las 1,15 paramos a comer un poco. Luego proseguimos atravesando un espeso pinar por los Cortijos de Jorquera donde hay en la puerta plantado un serbal. Y llegamos al Puente de las Tablas donde cogemos la carretera que sube hasta la ermita de las Santas. En la zona de las choperas que hay por la Casa los Guijarros hemos visto muérdago sobre los pinos y compañeras excursionistas han cogido cardonchas para hacer ramos.

Llegamos a las Santas a las 3,15.  El paraje está muy sucio a pesar de que hay instaladas papeleras. Unos compañeros excursionistas comentan que ya podían los dos pueblos que celebran allí romería mantener más limpio el paraje en vez de pelearse por la posesión de las imágenes de las Santas.

La chopera junto a la fuente está negra. Parece ser que estaba enferma, les han echado algún producto para curarla y se ha achicharrado. Junto a la ermita hay un gran castaño de indias. Han puesto una mesa de mármol con el relieve de las Santas esculpido junto al sendero. En una esquina hay un lugar para ofrendas con velas encendidas.

Por allí cojo una vara para tallarme un bastón que llamaré tana de Tanascar, por aquello de la unión de tiempos. A las 4,15 nos recoge allí el autobús que nos devolverá a la capital pasando por los Collados y la Losa donde hacemos breve parada para contemplar sus famosas secuoya.  A las 8 de la tarde ya estoy en mi casa.

Prados de Lopera – Jayena (25-10-98)

Llegamos en autobús hasta los prados, casi en el puerto de la carretera de la Cabra Montés a Almuñécar. En las inmediaciones se encuentra la Granja Escuela Huerto Alegre pionera en educación medioambiental en la provincia. Entramos en el restaurante que hay allí donde está el gran horno abovedado que le es característico. Intentamos tomar algo pero hay demasiada gente.

Voy acompañado por Dioni, un compañero del último cursillo de medio ambiente, con el cual hablaré en el itinerario de cuanto veamos y se nos ocurra, desde las distintas especies vegetales y salidas profesionales a nuestras comarcas de origen (es de Vélez Blanco).

Nada más salir tomamos un camino con pórtico y cancela y enfilamos rumbo a unos robledales distinguibles de los pinos por sus tonos amarillentos, con quienes se mezclan. Después de ascender por unas lomas con tierras de labor de secano en las que hay intercalado algun huertecillo, nos internamos en un valle poblado de pinos.

Por aquí he encontrado los robles más grandes jamás vistos por mí y es que esta zona es fresca, estamos a casi 1200 m. de altitud y en la vertiente occidental. El camino se introduce en un bosque de pinos, ignoro si marítimos o carrascos, supongo que hay de los dos tipos.  En un tramo del que atravesamos asoma el vistosillo Pico del Lucero con 1700 m. de altitud.

Dejamos algún camino que sale hacia la izquierda y continuamos por pinares hasta una gran explanada que parece cortafuegos, aquí hacemos un descanso para comer y beber. Antonio Ramos el alpinista y guía de la excursión (que ha intentado un 8.000) me presenta a la familia que le acompaña.

Los pinos parecen marítimos pues tienen acículas largas. El camino es entretenido. Llegamos a unos calveros desde donde se contempla la depresión del Pantano de los Bermejales. Descendemos acompañados de aulagas espinosas sin flor y enebros comunes.

El camino gira a media ladera hacia la izquierda y aparece una loma muy arbolada en frente. Por aquí, en zona fresca,  aunque se ha dejado ver la sequía en todo el itinerario, aparece una planta que nos es desconocida y que me recuerda al brezo. Tiene unas cortas acículas que salen del tronco y pequeños ramos de flores colgantes. Una compañera que es albina dice que por aquí no hay brezos aunque luego he leído que el brezo blanco sí se puede dar por aquí. Incógnita.

De nuevo nos metemos en otro valle muy salvaje y frondoso poblado de pinos, algunos de tamaño grande o de aspecto silvestre.  En el fondo del cauce del barranco los helechos están amarillos.  Aparece algún gran álamo de tronco retorcido.

Dejamos el barranco y cruzamos un arroyo ya en zona de cultivos: olivos y almendros y en la zona baja junto al arroyo vega. El camino pasa por algún cortijo y balsas de riego y aparece Jayena con su torre de la iglesia. A la entrada hay un molino en ruinas por donde baja una cascadilla de cristalina agua. Por allí un grupo de gitanos nos miran con algo de sorpresa y es que somos muchos, pues allí en el pueblo llenaremos tres autobuses.

Una cerveza y a comer. Después visita a la iglesia, sencilla y coqueta por dentro. Luego nos tomamos alguna bebida en el estupendo edificio del Hogar del jubilado. Allí los ancianos nos miran curiosos. Unos lugareños con aspecto acartonado, áspero de sol.

Cortijo Narváez – Charches (29-11-98)

Salimos  de Armilla, donde he llegado en bicicleta, como otras veces, a las 8,30. Hacemos una parada para tomar un café en la zona de Diezma. En la excursión viene de guía Antonio Ramos, el alpinista. Un veterano habla de los secretos del juego de la Bolsa y mantiene una disputa amistosa con una excursionista en la que defiende que las mujeres nunca llegan a punto a las citas de cualquier índole.

Al llegar a los llanos que hay antes de Baza, el autobús se desvía en dirección al Cortijo de Narváez por una pista sin asfaltar. El camino asciende internándose por un bosque cada vez más espeso de pinos de Alepo y carrascas. En el borde del camino aparecen de vez en cuando acacias desnudas de hojas, con las vainas de las semillas colgantes y secas. Luego el pino sustituye totalmente a la encina.

El autobús nos deja en el Cortijo de Narváez  a las diz y media donde me llaman la atención los cipreses y proseguimos a pie por una senda G R que sube al Cortijo de la Canaleja. Esta serpentea ascendiendo por un fresco barranco, hay hiedras enroscadas en los troncos de los árboles y otras especies propias de ambientes húmedos como escaramujos.

A los diez minutos llegamos a una alberca y una fuente. Pasados otros diez minutos, después de atravesar un pequeño puente de madera, hay otra fuente. La vereda está muy bien marcada y bien escalonada con la ayuda de troncos. Hay instalados bancos de madera pequeños y acondicionado algún mirador.

Después de una fuerte subida el sendero hace una media ladera descendente hasta el cortijo de la Canaleja. Las especies que he visto en esta ascensión son: agracejos, espinos blancos, alhucemas (con hojas alargadas), santolina y zahareñas o garranchuelos como lo llaman por aquí… En los troncos de los pinos, creo que también carrascos, hay mucho liquen del tipo llamado usnea y en sus ramas muérdago y nidos de procesionaria.

Llegamos al área recreativa de la Canaleja a las doce menos cuarto. Aquí, en este frondoso lugar, hacemos una breve parada y continuamos por el sendero GR, barranco arriba, entre pequeños pinos hasta alcanzar la pista por donde sigue el GR. El repecho es algo durillo pero lo he subido con el ritmo cogido.

Seguimos por la pista y a las una estamos en los Prados del Rey. Son unos sorprendentes prados de alta montaña, aunque ahora por la época no están muy verdes. Aquí hay un importante bosque de pinos silvestres autóctonos. El paisaje de la zona en torno al refugio, con los pinos aislados salpicados en los prados, me recuerda a la Cordillera Central. También hay heléboros  y mucha sabina común (no mora) que es rastrera y que está bien adaptada al fuerte viento que sopla por allí.

Después de una parada de 30 minutos para comer y beber algo seguimos en dirección al puerto de las Palomas, hasta comenzar a bajar por la pista, que ahora atraviesa un bosque de pinos laricios. La pista da una gran curva en torno al Collado del Tejo y el bosque vuelve a ser de pinos silvestres.

En el camino las conversaciones son variopintas. Se da una apasionada discusión sobre España y la Europa económica entre dos de los caminantes con garrotazos dialécticos granadinos del tipo tocame los cojones / polla, pero al final hay acuerdo, aunque uno es muy gallito, el de esa expresión.

Y como no podía ser menos también se habla sobre caracteres étnicos como los de granadinos y sevillanos. Una joven y simpática sevillana dice que recién llegada a Granada se llevó un corte de muerte. Le comentó a un indígena: eso va a durar más menos que una saliva en una plancha a lo que el granadino le espetó un seco y contundente asquerosa. Ahora bien, dice avergonzarse del tópico sevillano. Antonio añade que los granainos son malafollás y a mucha honra. Piques regionales que hay en todos sitios.

Nicole, una inglesa de madre francesa tiene el oído muy abierto a todos estos comentarios y luego charla con una albaceteña de Paco Ibáñez, Tierra Santa o los tuaregs. Entre cháchara y cháchara llegamos a una fuente rodeada de chopos y un olmo, más abajo hay un cortijillo y al fondo se divisa el valle de las Juntas de Gor. Proseguimos por la pista para descender a las Casas de D. Diego donde llegamos a las cuatro. Allí hay una chopera y un gran álamo junto al cortijo, también hay plantados cedros.

Para acortar camino cogemos un barranco que hay frente a las Casas y subimos a un collado, en dirección Charches, para desde allí bajar de nuevo a la pista. A las cinco estamos en la fuente de la Alfaguara. Antonio sigue con sus bromas. Una de las excursionistas dice que los hombres no intimamos tanto con nuestras amistades como las féminas. El tema de las diferencias entre los sexos de nuevo.

Allí en la fuente hay un sauce y una mimbrera llorona y han plantado secuoyas. El descenso por la pista es pesado. Hay un momento mágico que es la puesta de sol tras el Picón de Jeres con Charches (más Huéneja y Dólar, creo) a la vista, bajo una atmósfera de zinc. El pueblo visto desde la loma por donde bajamos parece de nacimiento navideño. A las seis y media, ya de noche, llegamos a él.

Huerto Alegre – Albuñuelas  (17-1-99)

Con ésta ruta siguiendo el sendero GR-7 he completado el trayecto Albuñuelas – Jayena. Un poco antes de Huerto Alegre en los Prados de Lopera nos deja el autobús a las nueve y media. El sendero es identificable porque en el comienzo hay un cartel de peligro de incendio.  El camino sube hasta lo alto de una loma entre un pinar no espeso.

A las diez menos veinte cogemos la pista forestal que sale a la derecha una vez llegados a un collado. A las diez dejamos la pista tomamos una veredilla que sale por la izquierda.  Sigue por el fondo de un barranco entre pinos diseminados que tienen el tronco quemado, aunque conservan sus verde follage. Hay típica vegetación de monte bajo: aulagas y aliagas, tomillos, jaras, enebros…

A las diez y media llegamos al área recreativa del Cañuelo. Bajo la lluvia proseguimos el descenso del barranco por una ancha pista forestal. El pinar por aquí es más espeso y no se ven restos de incendios. A las once y media llegamos al cruce que va a los Guájares donde hay un barecillo. Un postigo de madera indica que es la ruta de León el Africano del Legado Andalusí.

Llegamos a un cortijillo donde comemos y secamos la ropa pues ha dejado de llover. Continuamos la bajada y van apareciendo adelfas, romero, lavandas y ya llegando a Albuñuelas, naranjos, caquis, pomelos y granados. La última parte del descenso, antes de alcanzar el pueblo, la hacemos serpenteando bajo unas grandes rocas que amenazan desprenderse sobre él. Llegamos a ésta población a las una y media. Mientras nos recoge el autobús damos un garbeo por ésta placentera localidad de hechuras entre alpujarreñas y axarquianas malagueñas.  

Publicado por Ramon Martinez Girón

Hice Magisterio y soy monitor de educación ambiental. Me gusta la montaña, la etnografía, la literatura y el arte.

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